PROYECTO DE LEY INTEGRAL DE SALUD MENTAL, CHILE, 2024. EXPOSICION Y DISCUSION CON JAVIERA ERAZO,JEFA DEL DEPARTAMENTO DE SALUD MENTAL DEL MINISTERIO DE SALUD.
![]() |
| El Presidente Gabriel Boric y la Ministra de Salud Ximena Aguilera en San Antonio, durante el acto de firma del mensaje de envío al Senado del Proyecto de Ley Integral de Salud Mental. |
En el Programa de Gobierno del Presidente Gabriel Boric se incluía el compromiso de tramitar una
Ley Integral de Salud Mental. Desde el inicio del período presidencial se trabajó con este objetivo,
incorporando los desarrollos previos en este aspecto en nuestro país, buscando armonizarlos,
actualizarlos y profundizarlos.
El producto de este trabajo, encabezado por el Ministerio de Salud y en el cual participaron muchos otros Ministerios y reparticiones concernidas en el Proyecto fue enviado al Senado el 23 de julio de 2024, para iniciar su discusión y tramitación.
El lunes 02 de septiembre, entre 19 y 21 horas, JAVIERA ERAZO, Jefa del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud, expondrá sobre el Proyecto de Ley Integral y discutirá con los participantes aclarando dudas y respondiendo a sus preguntas.
MATERIALES PREPARATORIOS :
Revise aquí el texto del Mensaje Presidencial y el Proyecto de Ley integral de Salud Mental, enviado
el 23 de julio de 2024 a trámite por el Senado.
Para una mirada global de su contenido, lea la Minuta explicativa
Conozca el Informe Financiero del Proyecto de Ley
Vea la EXPOSICION DE XIMENA AGUILERA, MINISTRA DE SALUD en la COMISION DE SALUD
DEL SENADO, presentando el Proyecto de Ley Integral de Salud Mental, 06 de agosto de 2024 Permite ver la presentación de la Ministra sobre la Ley Integral de Salud Mental y las respuestas de la Subsecretaria de Salud Pública y el Subsecretario de Redes Asistenciales, que reforzaron algunas ideas clave.
Vea la PPT oficial del MINSAL respecto al Proyecto
Material Complementario:
La publicación MENTAL HEALTH, HUMAN RIGHTS AND LEGISLATION.GUIDANCE AND PRACTICE. OMS-ONU-Human-Rigths (2023) , preparada conjuntamente por la OMS y el ACNUDH (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos) , ofrece un modelo para leyes que promueven los derechos humanos en salud mental, apoya cambios legales y de actitud y alienta reformas que protejan los derechos de todas las personas que interactúan con los sistemas de salud mental. Propone medidas para establecer servicios de salud mental que sean respetuosos de la dignidad humana y cumplan con las normas y estándares internacionales de derechos humanos. Por gentileza del Grupo de Trabajo de Políticas Públicas y Legislación de la Sociedad de Salud Mental Comunitaria de Chile (SOSAMCHI) ACCEDA POR AQUI A SU VERSIÖN TRADUCIDA por ChatGPT4
La Ley 21.331, DELRECONOCIMIENTO Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS EN LA ATENCIÓN DESALUD MENTAL, fruto de la iniciativa parlamentaria, puso énfasis en los derechos de las personas con discapacidad psíquica o intelectual y establecer nuevos requisitos de la hospitalización psiquiátrica, fue publicada el 11-MAY-2021. La Propuesta de Ley Integral busca mejorar su operatividad y armonizarla con el conjunto de la legislación y normativa respecto a salud mental dispersa en otras leyes y nomas previas.
Vea la EXPOSICION
DELA SOCIEDAD CHILENA DE SALUD MENTAL y de SONEPSYN en la COMISION DE SALUD DEL
SENADO, en la discusión sobre el Proyecto de Ley Integral de Salud Mental,
13 de agosto de 2024
- Participe en los Comentarios del Blog hasta el SABADO 31 de agosto
- La sesión sincrónica tendrá lugar el lunes 02 de septiembre a las 19:00 hrs.


Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAl analizar los artículos compartidos, se puede reinciden los temas abordados en este y otros cursos sobre la trascendencia de adoptar una perspectiva integral de la salud. En la presentación de la ministra y en la documentación del proyecto de ley se destacan aspectos fundamentales discutidos, como la desinstitucionalización, la sistematización de normativas sobre hospitalización psiquiátrica, modificaciones en la definición y clasificación de personas con discapacidad, entre otras propuestas de modificaciones legales.
ResponderEliminarLa ministra concuerda durante su exposición con las consultas de los diputados (minuto 48) al señalar que este proyecto de ley no aborda todos los temas, como el acceso y la disponibilidad de especialistas, entre otros. Hace hincapié en este proyecto la oportunidad de colaboración con otras entidades ministeriales para fomentar, prevenir y tratar los temas de salud mental. Además, advierte que tras la aprobación de este proyecto será necesario elaborar normativas que abarquen la diversidad de aspectos en este campo.
Considerando que la ministra aborda diversas brechas en el sector, reflexiono sobre las principales observadas en mi centro de formaciónen el COSAM de Lo Prado en el área de adicciones, donde la gran mayoría de pacientes no cuentan con garantías explícitas ni con los recursos o prestaciones suficientes para recibir una atención integral. Asimismo, la falta de especialistas presenta desafíos, ya que de los 5 puestos de psiquiatras disponibles en un momento dado, actualmente hay 2 vacantes que no pueden ser cubiertas con personal especializado hace mas de 5-6 meses según nos comentan los funcionarios.
Agradezco los contenidos y material para revisión compartido.
Estimado colega:
EliminarQuisiera resaltar tu punto de vista sobre la importancia del acceso y la disponibilidad de especialistas para la población, ya que es fundamental para implementar de manera integral esta ley. Considero que en los próximos años será un desafío determinar la mejor forma de aumentar estos recursos de manera equitativa en todos los niveles de atención en salud.
Lamento también la situación que se vive en el Cesfam Lo Prado. Considero que el problema de las adicciones es un grave desafío de salud pública, y es imprescindible que se incrementen las garantías estatales para abordar estas patologías, con el fin de reducir las brechas en acceso y oportunidad de atención y tratamiento.
Quisiera compartir, desde mi experiencia personal en Cesfam Monteáguila, que, especialmente después de la pandemia, se observó un notable aumento en los problemas de salud mental. En muchas ocasiones, no se pudo brindar la atención oportuna a cada individuo. Por lo tanto, creo que es más necesario que nunca crear un mayor número de COSAM, no solo a nivel comunal, sino también a nivel nacional.
Estimados compañeros:
EliminarSi bien comprendo la importancia de las deficiencias en el acceso y cobertura en salud mental, y tal como Wilson menciona en su comentario, la ministra coincide en que estos aspectos no se resuelven únicamente a través de la ley, me sorprendió (o quizás no tanto) que estos puntos se convirtieran en el foco de las consultas e interpelaciones durante la presentación de un proyecto de ley tan amplio y diverso.
Además, considero que esto está relacionado con el enfoque de la ley, que se desmarca de centrar los esfuerzos exclusivamente en el tratamiento de la enfermedad, que tradicionalmente se ha asociado con la contratación o formación de más especialistas y la habilitación de nuevas camas. En cambio, la ley busca un cambio en el enfoque de la salud mental, orientándose hacia la prevención y la búsqueda de transformaciones estructurales.
En general, cuando hablamos de salud, estamos muy acostumbrados a centrarnos en prevalencias y en la cantidad de personal o camas que faltan para resolver los problemas, desde las enfermedades respiratorias en invierno hasta las patologías oncológicas, pasando también por los trastornos de salud mental.
Entiendo y vivo la falta de horas de especialistas en mi territorio, pero creo que para avanzar hacia un enfoque integral debemos dejar de centrarnos únicamente en estas deficiencias específicas. Si continuamos enfocándonos solo en los trastornos mentales, corremos el riesgo de no avanzar en una verdadera Salud mental.
Coincido contigo en cuanto a que de cierto modo es lamentable que la realidad es la contigencia de "apagar incendios " en torno a patologias psiquiatricas descompensadas ya de largo aliento, por los determinantes sociales en gran parte de los que hemos venido conversando en el proceso, pero las esperanzas estan en ir realizando los esfuerzos de forma paralela en la educacion , en el dialogo entre distintas politicas publicas intersectoriales que predisponga un ambiente global del esperado " bienestar"
EliminarEn relación con la lectura de los artículos y el video, es fundamental resaltar varios aspectos que propone la nueva ley integral de salud mental. La ley busca promover la protección de la salud mental de manera intersectorial, más allá del ámbito sanitario, considerándola un derecho humano en consonancia con la dignidad humana. Esto implica que el Estado asuma la responsabilidad de garantizarla, asegurando la participación social, laboral, educativa, cultural y política sin discriminación por capacidades mentales. Este enfoque es coherente con el proceso de reemplazar las instituciones de larga estancia por sistemas comunitarios que favorezcan la vida independiente y la interacción social, promoviendo así el diálogo y la participación civil. Además, la ley destaca la importancia de proteger la salud mental de niños y adolescentes en centros educativos.
ResponderEliminarEs crucial señalar el contexto en el que se desarrolló esta ley, que responde al aumento del 25% en los casos de salud mental a nivel global tras la pandemia, según la OMS, y a las recomendaciones de la OPS para avanzar hacia la desinstitucionalización.
En cuanto al financiamiento, es relevante mencionar que se aumentará el personal capacitado en salud mental en todos los niveles asistenciales, se incrementarán los cursos de formación y mejorará la capacitación del personal judicial para proteger los derechos en salud mental.
En el video, la ministra enfatiza las razones sociales detrás de la promulgación de la ley, como el aumento de la prevalencia de estos casos post pandemia y la importancia de superar estigmas persistentes, como la discriminación y los prejuicios. Un desafío pendiente es aumentar los cupos para la especialidad en psiquiatría y mejorar el acceso a atención especializada.
Quisiera compartir mi experiencia en Cesfam Monteáguila, donde en conversaciones con el equipo de salud mental, psicólogos y asistentes sociales, observé un notable incremento en estos casos durante el período post pandemia. Esto aumentó significativamente la carga asistencial y las listas de espera, empeorando el malestar en la población y perjudicando a nuestros pacientes
Me llama la atención que en mi lugar de trabajo pasó algo muy parecido pero afortunadamente al aumentar la población asi mismo se vieron en la necesidad de contratar mas personal en en el programa de salud mental y se logró mitigar esa lista de espera que estaba aumentado. Esperemos que con este proyecto de ley se logre el objetivo transformar el sistema de salud mental en Chile hacia un modelo inclusivo y basado en la comunidad
EliminarEstimado:
EliminarMe parece muy positivo cómo se destaca en tu comentario la importancia de abordar la salud mental como un derecho humano, reconociendo la dignidad de cada individuo y promoviendo la participación social sin discriminación. Como mencionas, la ley no solo responde a las necesidades urgentes generadas por la pandemia, sino que también avanza hacia un modelo más inclusivo y comunitario, lo cual es esencial para superar estigmas y mejorar el bienestar general.
Además, el enfoque en la protección de la salud mental de niños y adolescentes en entornos educativos muestra un compromiso con las generaciones futuras, asegurando que reciban el apoyo necesario en una etapa crucial de sus vidas. Como futura psiquiatra infantil y de la adolescencia este punto me parece fundamental.
Despues de leer los documentos y ver video de 2:16 horas donde realizaban la presentación del proyecto de ley integral de salud mental por la ministra de salud en el senado; puedo concluir que El Proyecto de Ley Integral de Salud Mental tiene como objetivo principal promover y proteger la salud mental y el bienestar de todas las personas, a lo largo de sus vidas, también abordar de manera integral las necesidades de las personas con enfermedades o trastornos de salud mental, con o sin discapacidad psíquica o intelectual, y fomentar su inclusión social.
ResponderEliminarSe establecen los principios fundamentales y las definiciones en torno a la salud mental, asegurando un enfoque basado en los derechos y la dignidad de las personas, también detalla las responsabilidades del estado, especialmente del Ministerio de Salud, para la promoción, protección y prevención en salud mental. Incluye la implementación de políticas públicas, la capacitación del personal de salud, la recolección de datos, y la coordinación intersectorial entre diversos ministerios y organismos.
Se define una Política Nacional de Salud Mental acompañada de un Plan de Acción, gestionado por un Comité Interministerial, que tendrá como objetivo mejorar los servicios de salud mental en todo el país y promover un enfoque comunitario e inclusivo.
Se integrarán los servicios de salud mental dentro del Sistema Nacional de Servicios de Salud, asegurando que estos estén disponibles en todos los niveles de atención (primaria, ambulatoria, domiciliaria, hospitalaria, y de urgencia). Además, se fomentará el desarrollo progresivo de servicios sociosanitarios.
También se puede observar los efectos financieros dado que el proyecto de ley implicará un gasto adicional de $2.865.872 miles para cubrirr la contratación de nuevos profesionales en las Secretarías Regionales y en la Superintendencia de Salud. El desarrollo de una plataforma informática y la realización de una Encuesta Nacional de Salud Mental y la formación continua del personal de salud y la ampliación del equipo en la Corporación de Asistencia Judicial. Dicho gasto será financiado inicialmente por los presupuestos vigentes del Ministerio de Salud y Justicia, con la posibilidad de suplementación a través del Tesoro Público.
Así mismo me llama la atención lo mencionado por la ministra quien destaca los motivos sociales que impulsaron la aprobación de esta ley como el aumento de casos de trastornos mentales tras la pandemia de COVID-19, que expuso y amplificó las vulnerabilidades en salud mental. Además, subrayó la importancia de erradicar estigmas profundamente arraigados en la sociedad, como la discriminación y los prejuicios contra las personas con trastornos mentales. Estos estigmas dificultan la inclusión y el acceso a la atención adecuada. Un reto importante que aún se enfrenta es la expansión de cupos en la especialización de psiquiatría y la mejora de la disponibilidad de atención especializada, aspectos cruciales para garantizar la efectividad de la ley.
Por lo que puedo concluir que el proyecto busca transformar el sistema de salud mental en Chile hacia un modelo más inclusivo y basado en la comunidad, respondiendo a las recomendaciones internacionales y asegurando la protección y el bienestar de todas las personas.
En mi experiencia laboral pude observar que posterior a la pandemia en el cesfam donde trabajaba nos vimos la necesidad de aumentar los cupos de ingresos y control de salud mental y hacer del programa de salud mental un ”sector” dado el aumento de la población.
Con respecto a lo que el colega menciona opino que el Proyecto de Ley Integral de Salud Mental en Chile 2024, presentado en una exposición y discusión con Javiera Erazo, jefa del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud, refleja un avance significativo en la comprensión y abordaje de los desafíos relacionados con la salud mental en el país. La iniciativa busca no solo mejorar el acceso a los servicios, sino también garantizar un enfoque centrado en los derechos humanos, la dignidad y la no discriminación de las personas con trastornos mentales.
EliminarTu comentario destaca de manera clara y concisa los elementos más importantes del Proyecto de Ley Integral de Salud Mental. Me parece excelente cómo resaltes la importancia de un enfoque basado en derechos, que no solo promueve la inclusión social, sino que también asegura la dignidad de las personas en el acceso a la salud mental. También aprecio cómo subrayas la necesidad de una coordinación intersectorial para que las políticas públicas realmente hagan la diferencia, especialmente en la implementación de un plan de acción que abarque todo el país.
EliminarMe parece muy relevante que menciones los desafíos financieros, ya que es un aspecto que muchas veces se pasa por alto, pero es crucial para la viabilidad del proyecto. Además, el reconocimiento de la ministra sobre los efectos de la pandemia en la salud mental y la necesidad de erradicar estigmas es algo que conecta muy bien con la realidad que hemos vivido.
La inclusión de temas tan relevantes en la agenda legislativa demuestra la creciente conciencia sobre la importancia de una estrategia nacional coherente y robusta. Se enfatiza también la urgencia de mejorar la coordinación entre los distintos niveles de atención, asegurando que las personas reciban tratamiento oportuno y adecuado, independientemente de su ubicación geográfica o situación económica.
ResponderEliminarEl proyecto es un paso adelante en el fortalecimiento de la política de salud mental en Chile. Sin embargo, su éxito dependerá de la capacidad del Estado para asegurar su implementación efectiva, incluyendo el financiamiento necesario y el desarrollo de programas que lleguen a todos los rincones del país. La participación de actores clave, como el Ministerio de Salud, organizaciones sociales y la comunidad, será esencial para transformar esta propuesta legislativa en una realidad que impacte positivamente la vida de las personas
Estimada Michelle,
EliminarComparto plenamente tu perspectiva sobre la importancia de una coordinación efectiva y una comunicación fluida entre los distintos niveles de atención en el sistema de salud. Esta sinergia es fundamental para garantizar una continuidad de cuidados que asegure la atención oportuna y de calidad de los pacientes. El caso del ECICEP (Estrategia de Cuidado Integral Centrado en la Persona) es un excelente ejemplo de cómo se puede lograr esta integración, comenzando en la Atención Primaria de Salud (APS) y extendiéndose a pacientes que han sido hospitalizados o atendidos en urgencias. La labor del gestor de casos en este contexto es crucial, ya que no solo facilita la transición de los pacientes hacia los Centros de Salud Familiar (Cesfam), sino que también se asegura de que se mantenga un seguimiento adecuado, permitiendo así que la población asignada continúe recibiendo el control necesario. Este modelo de trabajo podría ser una referencia valiosa ya que al existir en APS se puede extender a los cuidados de salud mental.
Saludos cordiales
Posterior a revisar los textos y el video, destaco que el Proyecto de Ley Integral de Salud Mental en Chile es una iniciativa clave para mejorar la atención y el bienestar de las personas con problemas de salud mental, basándose en principios que hemos revisado en textos de quincenas anteriores como son los derechos humanos, la equidad y participación social.
ResponderEliminarEste proyecto contempla áreas clave, como la educación, donde se establece la responsabilidad de las instituciones para detectar y atender tempranamente síntomas de salud mental. Además, otorga atención preferente a niños, niñas y adolescentes bajo la tutela del Estado, mostrando un compromiso con los grupos más vulnerables. Esto último muy relevante y cercano a mi practica diaria como residente de psiquiatría infantil y de la adolescencia, donde me ha tocado establecer vínculos con colegios e instituciones de la red de protección de la infancia, donde a veces no se ha llegado a tiempo en la detección y atención temprana de síntomas de salud mental en niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo, varios usuarios tuvieron en sus colegios síntomas de aislamiento, acoso escolar, incluso autolesiones que no fueron pesquisadas por dichas instituciones; sería muy importante entonces, otorgar herramientas de detección de síntomas y signos de salud mental a profesores, cuidadores y otros afines.
El proyecto también resalta la importancia de la colaboración multisectorial y la integración de la salud mental en todas las políticas públicas, fundamental para crear un entorno que promueva el bienestar general. Se subraya en él la necesidad de contar con equipos capacitados en centros de urgencia para asegurar que las personas reciban la atención adecuada, sin importar el motivo de consulta.
Además, se propone un marco institucional que incluye una Política Nacional de Salud Mental y un Comité Interministerial para coordinar acciones, asegurando la protección de los derechos de las personas con discapacidad, promoviendo la inclusión social y la vida independiente de quienes tienen discapacidades psíquicas o intelectuales.
Para finalizar creo que la iniciativa de integrar la salud mental en todas las políticas públicas y la creación de un marco institucional sólido es fundamental para asegurar que este enfoque holístico se pueda materializar en beneficios tangibles. Asimismo, considero que el éxito de este proyecto dependerá en gran medida de su implementación efectiva y del compromiso real de todos los sectores involucrados. El proyecto en sí mismo constituye un desafío importante; con el potencial de transformar profundamente la atención de la salud mental en Chile, promoviendo un sistema más inclusivo, accesible y respetuoso de los derechos humanos.
Es muy importante lo que mencionas en relación con volcar las energías dispuestas en salud mental desde espacios de pesquisa temprana, pero también promotores y preventivos. Tal como comentas, en el caso de niños/as y adolescentes, los establecimientos escolares se presentan como pilares importantes para llevar a cabo estos objetivos. Por ello, me parece muy positivo el enfoque interministerial que se le da a la nueva Ley Integral de Salud Mental y por otra parte priorizar la atención de niños/as. Debemos trabajar en red para lograr una mejoría significativa en nuestros pacientes.
EliminarEn mi experiencia personal, durante mi trabajo en Atención Primaria en Rancagua, el trabajo en equipo resultó de gran utilidad para el abordaje de niñeces y adolescencias, en colaboración con los funcionarios de convivencia escolar de los establecimientos educacionales de la comuna. Esto permitió llegar a acuerdos conjuntos y realizar capacitaciones mutuas, para trabajar en red en pro del bienestar de los niños/as.
En torno a la misma temática, es importante destacar la relevancia de trabajar en temas de salud mental mediante redes intersectoriales, donde las diferentes problemáticas abarcan múltiples aristas que deben ser consideradas en su totalidad. En este contexto, el enfoque que presenta esta nueva Ley resulta muy relevante, ya que permite una visión integral de nuestros usuarios/as y proporciona ayuda, no solo desde un enfoque de salud, sino también considerando todos los determinantes que podrían afectar negativamente esta.
Actualmente, Chile enfrenta un complejo escenario en términos de salud mental, considerando la significativa alta carga de enfermedades de salud mental que tiene el país, las que se vieron acrecentadas por la pandemia. De ahí surge la importancia de una ley integral de salud mental en Chile, debido a la necesidad de modernizar y sistematizar las normativas existentes y abordar el bienestar psicosocial de manera más completa, lo cual es importante para asegurar que la atención de salud mental esté alineada con los estándares internacionales y las necesidades actuales en términos de derechos.
ResponderEliminarEsta ley tiene por finalidad reconocer y proteger los derechos fundamentales de las personas con enfermedades o trastornos de salud mental con o sin discapacidad psíquica o intelectual; en especial, su derecho a la libertad personal, a la integridad física y psíquica, al cuidado sanitario y a la inclusión social y laboral, abogando por la atención en la comunidad, con gran participación de la atención primaria y abordaje de la deuda de desinstitucionalización con la reducción de las estancias prolongadas en hospitales psiquiátricos.
Sin duda alguna, este proyecto de ley representa un avance significativo en ámbitos de salud mental. Por otra parte, hay que tener en consideración diversos desafíos que deberá afrontar para garantizar su éxito, entre ellos la implementación efectiva, la asignación adecuada de recursos tanto financieros como humanos, como el fortalecimiento de la infraestructura y la capacitación del personal, y el cambio cultural necesario para combatir el estigma asociado a las enfermedades mentales.
Respecto a esto último, quisiera compartir mi experiencia laboral en la atención primaria de salud, en donde los últimos años, sobre todo post pandemia, las consultas y atenciones por salud mental aumentaron considerablemente, lo que a su vez generó un aumento en la carga asistencial del equipo de salud mental debido a la falta de recursos, tanto humanos como técnicos, para hacerle frente, ocasionando a su vez un aumento en la lista de espera para recibir atención.
Estimada,
EliminarQue importante alcance haces con respecto a los objetivos que debe plantear la ley, sobre todo a la alta carga asistencial y el aumento considerable de patologías de salud mental. Es necesario que se plantee la problemática de salud mental con una mirada seria y realmente preocupada por las dificultades que tienen nuestros dispositivos de atención, la falta de personal, la falta de recursos y la invisibilización de la importancia que tiene la salud mental en nuestro país.
Tal como relatas, me tocó ver la explosión de las consultas de salud mental durante la pandemia.
Saludos!
EliminarEstimada Constanza. Concuerdo con tu análisis sobre el proyecto de ley de salud mental en Chile. Lamentablemente, en la historia de nuestro país las enfermedades de salud mental han sido menos prioritarias que las de otras áreas. Con la pandemia esto se incrementó aún más, ya que muchos pacientes con patologías de salud mental tuvieron que postergar sus atenciones e incluso abandonar sus tratamientos, y además la pandemia incrementó los cuadros de salud mental con todo lo que implicó. Actualmente, consideró que se está visualizando más la importancia de las atenciones de salud mental, y los cambios que plantea el proyecto de ley nos ayudarían a garantizar los derechos de las personas con trastornos de salud mental, no solo en atención clínica sino también en inclusión laboral, social y educacional. Alinearnos con estándares internacionales nos permite tener una visión de soluciones globales y además poder alcanzar estándares de países desarrollados. Los desafíos que mencionas, como la falta de recursos, el aumento en la carga asistencial y la necesidad de capacitación, son actualmente reales y esperemos que la implementación de la ley apoye en disminuir esta brecha. La implementación efectiva de la ley requerirá no solo recursos financieros, sino también una planificación estratégica y una coordinación entre diferentes niveles de gobierno y sectores de la salud.
Estimada, me parece sumamente interesante la reflexión que realizas, sobre todo en lo que respecta a los desafíos que enfrenta la implementación de esta ley, especialmente en la formación de profesionales en el área de la salud mental.
ResponderEliminarBien es sabido que la atención primaria de salud está desbordada debido a la creciente demanda de servicios de salud mental de forma transversal en los diversos grupos poblacionales y junto a ello el déficit de profesionales de salud capacitados para brindar atención a esta creciente demanda. El proyecto de ley reconoce la necesidad de aumentar los recursos humanos en este nivel. La calidad de la atención en salud mental depende en gran parte de que el personal de atención primaria de salud esté adecuadamente capacitado y sea capaz de detectar oportunamente y gestionar eficazmente los problemas de salud mental.
Al leer los artículos y mensaje presidencial, es posible concluir que el “Proyecto de Ley Integral de Salud Mental” representa una oportunidad significativa para transformar la manera en que se abordan los problemas de salud mental en nuestro país, adoptando una perspectiva más amplia e inclusiva, evitando la discriminación y la deshumanización de quienes padecen trastornos mentales. Al centrarse en la inclusión y el acceso, esta nueva legislación demuestra una comprensión profunda y alineada con las reformas realizadas en otros países, reconociendo la necesidad de integrar los contextos social, cultural y económico en el tratamiento de las afecciones mentales.
ResponderEliminarLa incorporación de temas tan relevantes en la agenda legislativa refleja la creciente conciencia sobre la importancia de una estrategia nacional coherente y sólida. Asimismo, subraya la urgencia de mejorar la coordinación entre los diferentes niveles de atención, garantizando que todas las personas reciban el tratamiento adecuado y a tiempo, sin importar su ubicación geográfica o situación económica.
Este proyecto representa un avance significativo en el fortalecimiento de la política de salud mental en nuestro país. No obstante, su éxito dependerá de la capacidad del Estado para asegurar una implementación efectiva, lo que incluye el sentir un real compromiso por la salud mental, la financiación necesaria y el desarrollo de programas que alcancen todas las regiones del país. La participación de actores clave, como el Ministerio de Salud, las organizaciones sociales y la comunidad, será crucial para convertir esta propuesta legislativa en una realidad que tenga un impacto positivo en la vida de las personas.
Todo esto abre una luz de esperanza para nuestros centros de trabajo, donde abunda la escasez de recursos y se nos ve como una ultima prioridad en salud, personalmente siempre he sentido esa sensación al desempeñarme en diversos dispositivos de salud mental, tanto en APS, como actualmente formándome en atención secundaria.
Después de revisar el material sobre la Ley Integral de Salud Mental, destaco el esfuerzo positivo del gobierno por priorizar una temática tan importante como la salud mental y promover un enfoque integral que aborde la problemática de manera intersectorial.
ResponderEliminarEs ampliamente conocido el aumento significativo en el número de usuarios/as que consultan por problemas de salud mental tras la pandemia, por lo que es crucial potenciar la atención en esta área.
La salud mental está influida por múltiples factores, y en este contexto, la única manera de abordar eficazmente el problema, es a través del enfoque intersectorial propuesto por la ley. Esto implica el compromiso de varios ministerios para considerar a los individuos/as en su totalidad, abordando todas las dimensiones que afectan su bienestar.
Además, me parece muy positivo que la nueva ley incluya la generación de información estadística mediante encuestas programadas. Tal como se presentó, las prevalencias actuales se basan en datos previos a la pandemia, los cuales no reflejan la realidad actual de nuestro país. Las cifras actualizadas permitirán una visión más objetiva y facilitarán el desarrollo de estrategias y la programación de la oferta necesaria para atender la situación en Chile. Es importante reconocer también la brecha en recursos humanos para abordar la alta prevalencia de problemas de salud mental en el país a partir de números estadísticos.
Aunque destaco varios aspectos positivos de la ley, tales como: el enfoque intersectorial, el trabajo preventivo y promotor, y la generación de espacios libres de estigmas para quienes padecen problemas de salud mental, considero que el desafío para implementar estas ideas es enorme. Requiere un compromiso consistente y persistente del gobierno, así como un esfuerzo educativo a nivel social para garantizar un entorno digno y acogedor para todos/as los pacientes que necesitan ayuda en salud mental.
Estimada compañera, también considero que tener cifras actualizadas sobre la prevalencia de patologías de salud mental es súper importante, de hecho uno de los pasos más relevantes para el desarrollo de estrategias y priorización de recursos que permitan una mejor implementación de la ley. Igualmente me parece que existe una brecha en recursos humanos y que a pesar de lo que se ofrezca en el papel, esa podría sería una piedra tope, por lo mismo es importante que hayan recursos y compromiso de parte de las universidades para que exista una mayor densidad de especialistas y profesionales (no sólo en el área médica).
EliminarEstoy muy de acuerdo respecto a lo que comentas Carolina, sobre las dificultades que conllevan las diferentes aristas de este proyecto de Ley, que si bien es muy esperanzador, siempre hay un temor de que será muy difícil de implementar. Como mención también Francisco, hay una brecha enorme de recursos humanos profesionales en salud mental , además de los físicos para lograr satisfacer las demandas actuales, como para tener aun mas tareas por hacer. Creo que el proyecto de ley tiene cosas positivas, pero unos vacíos grandes, los cuales podrían ver mermado su loable intención.
EliminarMe parecieron muy interesantes los documentos y sobretodo el video en relación al Proyecto de Ley Integral de Salud Mental, me parece que es bastante prometedor y con buena proyección en el tiempo, también considero importante que tenga como consigna trabajar sobre la estigmatización que existe sobre las patologías de salud mental aumentando por lo demás la cobertura que existe hoy en día.
ResponderEliminarCreo que esta nueva ley es una respuesta del estado a la Pandemia del COVID-19 que se transformó en una nueva epidemia de problemas de salud mental los cuales muchos de ellos se irán a cronificar si el estado no se hace completamente cargo y no presta los recursos necesarios para otorgar una frecuencia de atención adecuada para resolver toda la carga de enfermedad que existe hoy en día.
Por lo demás la nueva ley plantea una nueva estructura de la institucionalización en torno al marco de salud que existe hoy en el país, esto me parece adecuado ya que es una forma de actualizar y sentar nuevas bases de lo que podría ser un renovado sistema de salud mental, más equitativo y en consonancia con las necesidades actuales de la población.
También un punto relevante es el desarrollo de más COSAM y formación de psiquiatras en la red, esto fortalece el enfoque y acceso a la salud mental y psiquiatría comunitaria, lo cual disminuiría brechas de atención y acceso haciendo al sistema más equitativo y justo.
Finalizando también me parece interesante el eventual desarrollo de la telemedicina como herramienta considerando las brechas de acceso, creo que podría ser una alternativa para las grandes listas de espera que existen hoy. Personalmente he visto en mi práctica en consultorías e ingresos cómo los servicios de atención primaria solicitan derivar como GES (típica depresión grave con o sin síntomas psicóticos) patologías que estrictamente no lo son por la premura de que llegue el paciente a recibir atención especializada, siento que podría resolverse esa premura aumentando la frecuencia de visitas del especialista a la atención primaria mediante el uso de telemedicina y educando al equipo de salud, y obviamente presionar para que también los recursos y prestaciones en la atención primaria estén en consonancia con las indicaciones desde la especialidad. Creo que fortalecería más el concepto de equipo que debería haber entre la atención primaria y el nivel secundario, y por lo demás generaría una concentración de patologías complejas pero menos graves en la atención primaria versus la atención secundaria donde se concentrarían las patologías más graves que es lo que debería ser
Estimado Francisco:
EliminarCoincido con tu opinión referente a que este proyecto es bastante prometedor, y es urgente poder darle la importancia y premura que merece, ya que como mencionas la pandemia COVID 19 vino a exacerbar los cuadros de salud metal existentes y a originar otros. Es sabido todo el impacto en la salud mental que produjo esta pandemia, sin embargo, abrió la posibilidad de atención por telemedicina, nueva forma de realizar controles de salud mental, por lo cual es una alternativa de atención que se debe masificar en esta especialidad. Estoy de acuerdo que la apertura de mas COSAM, y hospitales de día, comunidades terapéuticas de drogas, centros de demencias, hogares residenciales, residencias para población infanto adolescente, más formación de psiquiatras con enfoque comunitario, psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, enfermer@s, TENS, administrativos, guardias de seguridad formados en salud mental podrán responder de mejor forma a las necesidades de los usuarios de salud mental. Además para mejorar las condiciones de atención a nuestros usuarios se debe aumentar el recurso humano, mejorar las condiciones de trabajo, aumentar las remuneraciones y aumentar los autocuidados entre los equipos multidisciplinarios.
Francisco, considero muy relevante tu comentario sobre la implementación de la telemedicina, ya que podría ser una herramienta fundamental para reducir las brechas de acceso y mejorar la continuidad de la atención. No puedo evitar recordar el caso de una paciente joven que atendíamos en el CESFAM, quien quedó parapléjica tras un intento de suicidio. Debido a su condición, fue incluida en el programa de postrados, pero su situación de profunda depresión y desesperanza requería atención constante. A pesar de nuestros esfuerzos por conseguir que un médico o psicólogo del CESFAM pudiera atenderla en su domicilio, siempre se nos negó esa posibilidad. El médico del PAD, que la visitaba, lo hacía solo dos veces al año, y las solicitudes para autorizaciones de atenciones mediante telemedicina fueron rechazadas con el argumento de que ya no ofrecemos esas prestaciones y de que no había una actividad administrativa que lo justificara. En las pocas ocasiones en que la paciente pudo acceder a atención, tuvo que ser trasladada en ambulancia, lo que obviamente afectaba aún más sus derechos y su bienestar. Situaciones como esta demuestran lo valiosa que sería la telemedicina para brindar atención oportuna y adecuada a pacientes que, debido a su condición, no pueden acudir regularmente al CESFAM. Estoy convencida de que fortalecer el uso de la telemedicina no solo ayudaría a reducir las barreras de acceso, sino también a promover una atención más digna y efectiva para quienes más lo necesitan
EliminarEstimados/as:
ResponderEliminarQuisiera comenzar destacando que la historia legislativa de Chile, ha contado con pocas regulaciones relativas a la Salud Mental: el Código Sanitario de 1967, que sienta las bases de la administración de la salud mental, pero bajo la idea de una acción cuasi punitiva, centrada en la internación y con abundantes referencias a la burocracia. Luego, encontraremos normas en la década de 1980 que tratan sobre la “discapacidad mental”, con un sentido de déficit o limitación, mas no de inclusión, sin brindar, soluciones concretas a través de mecanismos legales o administrativos. Algo similar se observa, a partir de la década del 2000, sobre adicciones, donde la mayor innovación se trató de la internación no voluntaria.
Sólo a partir del año 2012 encontraremos fuentes legales que abordan la salud mental con un enfoque sobre el paciente y no sobre las limitaciones que se le imponen, pues se promulga la carta de derechos y deberes ,con un claro y mayor enfoque en la salud mental; y el año 2021 se profundiza sobre los derechos en la atención de la salud mental.
Dicho lo anterior, las falencias regulatorias bien pueden entenderse radicadas en la inexistencia de un enfoque basado en la promoción y prevención; así como la necesidad de un cambio de paradigma, pasando del ámbito sancionatorio, hacia uno inclusivo, que permita que las personas no sólo cuenten con la capacidad de goce de derechos, sino también con la de ejercicio.
Aun así resulta indudable que en los últimos años se han observado avances en las políticas de salud mental, con un mayor enfoque de tipo comunitario, multidisciplinario, la creación de la línea de prevención del suicidio, el aumento de los dispositivos COSAM, el aumento de camas de atención psiquiátrica y el mayor número de becas para la formación de especialistas; sin embargo, todo ello ha respondido a regulaciones específicas y no al alero de un marco integral, que es lo se busca resolver con el proyecto.
En efecto, el abordaje de la salud mental incide directamente en el cumplimiento de los compromisos adoptados por el país en materia de derechos humanos y debemos asumir que entonces es deber del Estado, en disponer de herramientas que aseguren que la mayor cantidad posible de personas puedan acceder, y evitar el desamparo de quien lo necesita.
Además, el mensaje presidencial aborda un punto clave en la discusión: generar bases de integración desde los derechos humanos y la no estigmatización, aspectos que cambian radicalmente la perspectiva que se ha tenido históricamente de la Salud Mental.
En Conclusión “ El Proyecto de Ley Integral de Salud Mental” me resulta esperanzador y una gran oportunidad para dar un giro integrador, como el entendimiento de un Estado al servicio de la gente en un ámbito donde la intervención ha sido históricamente baja y centrada en la exclusión.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarConcuerdo con tu reflexión final ya que también me resulta esperanzador y un gran comienzo para generar y concretizar todas los diálogos que se han dado en este espacio. Es fundamental que el estado reconozca su responsabilidad como garante de derechos para generar pisos mínimos de acceso a la dignidad humana.
EliminarEstimada Colett, valoro mucho el rescate que haces del trasfondo histórico en el cual emerge esta Ley, ya que ayuda a entender el contraste y avance que representa. Creo que es fácil notar lo que falta, lo que está incompleto, pero difícil aceptar que ha sido un esfuerzo enorme lograr, poco a poco, los cambios hacia la dirección correcta. Con ello me refiero a una dirección más humana, inclusiva, de respeto y derecho. Me temo, eso sí, que entre la rotación de gobiernos, se pierda el ímpetu, o se desdibuje la estructura, o se atasque u obstruya la materialización de todo esto. Tal vez eso es algo que ya está contemplado, y sea parte del camino a recorrer. Creo que los políticos sabrían más de eso que uno.
EliminarSaludos
Estimada colega y compañera.
EliminarMe agrada a sobremanera tu postura. Este curso nos ha brindado la oportunidad de abordar los temas tanto en historia, alcance de oportunidades, accesos, humanización y siempre con un enfoque comunitario e integral. Comenzando con su comentario, nos trae esto, estas habilidades de comenzar con nuestra historia, bien particular ya base de vivencias, que en nuestro desarrollo formativo y trabajando en el servicio público hemos estado de espectadores y como agentes activos de estos cambios. Quedé con la misma sensación de esperanzador, pero comienzan otros interrogantes, el cómo cambiar la estructura; claro, han habido avances, ya la salud mental dejó los estigmas de tabú y ahora pueden ser conversaciones con amigos y familia. Está el cuestionamiento y la creación de preguntas, y gracias a la tecnología en ocasiones hay respuestas más inmediatas. Creo que el escenario político actual, al menos ahora, se encuentra de crear estrategias de cambios; inicialmente, ya se brindan las ideas de cambios y mejoras, el proceso de cómo también será parte de las futuras generaciones, pero espero que dentro de esta discusión haya espacio. para actores mas activos "médicos generales que desempeñan funciones en APS en policlínicos de salud mental, a los equipos de salud mental tanto atención de primaria como secundaria, la visión de los médicos psiquiatras, que tengan participación en mesa de diálogos también las principales escuelas de medicinas del País, servicios de Salud de todo el país", ya que la realidad de la Región Metropolitana o actualmente la región donde me desenvuelvo en mi periodo de formación del Bio Bio es una diferencial abismal a como se da en la Región de la Araucanía. . , creo que este proyecto con enfoque comunitario, integral debe ser accesible, sobre todo a la población de recursos más escasos y como siempre se ha pedido, sean servicios de calidad.
Estimada Colett:
EliminarMe sumo a las palabras de mis compañeros, pues valoro enormemente tu mención al trasfondo histórico y legislativo que existe a la sombra de este nuevo proyecto. Efectivamente, impulsar cambios a nivel de estado siempre es un desafío, considerando que los conflictos de intereses son inherentes a cualquier discusión política que se desarrolle; pero prefiero ser optimista que al tratarse de un proyecto que estructura un cambio de dirección que requiere la disciplina, en términos de derechos humanos, de integración y desestigmatización, puede tener posibilidades reales de abrirse camino. El escenario politico y social es mas favorable que nunca para incursionar en este cambio, en sentar las bases para una nueva forma de no solo implementar la salud mental en el país, sino de entenderla y abordarla. Como menciona Felipe, quizá la sucesión de gobiernos pueda entorpecer o trabar los cambios que se intentan implementar, y seria algo esperable en el contexto politico que nos encontramos; lo importante es que la dirección siga siendo la correcta, y para ello la educación y difusión son las herramientas principales. Nuestras herramientas principales.
En primera instancia, considero que discutir este proyecto es una excelente oportunidad para situarnos en el contexto nacional actual y convertirnos en partícipes y agentes de cambio en el fortalecimiento del modelo de salud mental comunitaria.
ResponderEliminarEn términos generales, este proyecto establece las bases para el funcionamiento de la salud mental en el país, siguiendo las recomendaciones de organismos internacionales. Sistematiza, organiza y proporciona directrices de trabajo en varios puntos fundamentales, recogiendo los avances anteriores en esta materia, como la Ley N° 21.331 sobre el Reconocimiento y Protección de los Derechos de las Personas en la Atención de Salud Mental. El proyecto de ley otorga un rol fundamental al Estado, integrando la salud mental en las políticas públicas y mejorando los servicios y la atención de salud mental a nivel comunitario.
Me parece muy positiva la forma en que se elaboró el proyecto al recoger, a través de conversatorios, la opinión de diversos grupos sobre la salud mental, destacando especialmente el grupo de “expertos y expertas por experiencia” junto con los “expertos por formación”. Muchas veces, quienes trabajamos en salud creemos entender lo que es mejor para los pacientes desde nuestra perspectiva teórica, sin considerar que el paciente, al padecer la patología, aporta un conocimiento experiencial invaluable para mejorar su atención.
Dentro de los fundamentos del proyecto, destaco el enfoque intersectorial en la promoción y protección de la salud mental, que incluye a todos los sectores que inciden en el desarrollo humano, la calidad de vida y el bienestar psicosocial de las personas a través del Comité Interministerial de Salud Mental. Este enfoque abarca distintos ministerios, entendiendo que el desarrollo debe ocurrir en la comunidad y que es necesario trabajar en otros ámbitos sociosanitarios. También se menciona la colaboración con el ámbito privado, lo que, aunque será un diálogo desafiante, es esencial para avanzar en el modelo.
Otro punto importante es la inclusión de agrupaciones de la sociedad civil, principalmente grupos de pacientes y familiares, en el proceso de participación y diálogo social. Esto incorpora a actores fundamentales en la salud mental que anteriormente no eran visibilizados.
Además, me parece positivo el incremento de acciones de salud mental en los establecimientos educacionales. Aunque actualmente se realizan algunas actividades, estas suelen tener un enfoque más “reactivo” que de promoción y prevención. Dado que esta etapa de la vida es crucial para el desarrollo o no de muchas patologías de salud mental, es fundamental avanzar en este aspecto con capacitación y derivación oportuna.
Para terminar en relación al proyecto de ley, aunque se mencionan algunas acciones dirigidas a los funcionarios que trabajamos en este ámbito, siento que falta una declaración de principios más sólida en cuanto a la protección de nuestra salud mental.
Finalmente, en relación con la exposición de la Ministra Ximena Aguilera ante la Comisión de Salud del Senado, me llama la atención la intervención de algunos senadores que solicitan medidas más inmediatas en relación con el acceso y las listas de espera, cuestionando el fondo del proyecto. Aunque estas cuestiones son muy importantes y representan una deuda arrastrada desde hace varios gobiernos, creo que también reflejan la expectativa habitual en materia de salud: resultados rápidos y medibles, sin comprender que un cambio de modelo es un proceso a largo plazo que, si se aplica adecuadamente, llevará a una población más sana en este y otros ámbitos.
Este proyecto de ley revisado en los diversos documentos y exposición me retorna a los diálogos y conversaciones cotidianas que se han generado desde las terapias ocupacionales desde el sur que, desde diferentes lugares del habla se ha intentado construir una forma de hacer terapia ocupacional que responda a una salud colectiva, integral, situada y decolonial. En este sentido, me conmueve y me parece tremendamente importante, a pesar de las inquietudes que se manifestaron en la exposición de que los cambios deberían responder a problemáticas concretas e inmediatas respecto a las listas de esperas y precarización del sistema, que en el fondo actúan como una barrera para el acceso a la salud, nos lleva a aproximarnos a un enfoque de derechos entendiendo que el estado, como garante de nuestros derechos debe entregar un piso mínimo para un buen vivir de todas las personas que conformamos la sociedad tales niñeces, juventudes, personas adultas y personas mayores, reconociendo y validando cada diversidad existente.
ResponderEliminarEn esta misma línea creo que un abordaje intersectorial de promoción y protección de la salud mental que considere a lo cotidiano, profundizar en el modelo de salud comunitario integrandolo a la salud general, pero sobre todo la promoción de la inclusión social y vida independiente me hace un profundo sentido ya que las personas que históricamente han sido excluidas, estigmatizadas y marginadas tendrán garantías para lograr experimentar su independencia y autonomía desde sus particularidades y formas de percibir el mundo para vivir en dignidad.
Para cerrar mi comentario creo que este es un proceso que requiere mucho compromiso y revisión constante, ya que son hechos que no se pueden dar solos ni dejar a manos solo de un agente para lograr una real y concreta transformación.
Las leyes ponen en palabras aquello que refleja la necesidad del pueblo, y esto a su vez se convierte en acciones concretas que impactan en la sociedad.
ResponderEliminarBajo la premisa de lo antes nombrado el texto parte por resaltar las necesidades sobre las cuales actuara la ley dentro de las que destaca; la marcada desigualdad que vemos entre comunas y regiones en cuanto al acceso a la atención por especialidad tanto por la falta de profesionales como la ausencia de un servicio en salud mental inserto en los hospitales o unidades de salud de referencia, y la ley analiza esta carencia desde la raiz. Y es que no podemos insertar profesionales que no formamos y por ello pone enfasis en la priorización de formación de especialistas como prioridad nacional;
por otra parte menciona además las listas de espera que contrario a filtrar las áreas de necesidad agrupa y aliena a individuos con diagnósticos que no pueden resolverse en APS pero que a su vez se encuentran en congelados esperando una valoración de especialidad; plantea además la optimización de recursos implementando la creación de instituciones fiscalizadoras y resolutivas, asi como prestaciones que si bien existen parcialmente no tenian un marco regulador ni normativas de gerencia como la telemedicina que a su vez favorece el alcance de la medicina en zonas que de otra manera no tendrian acceso. Y dentro de lo más llamativo es la definición de presupuestos para llevar a cabo todo lo propuesto e incluso rutas alternativas en caso de requerirse un mayor apoyo financiero.
Me gusto mucho el empoderamiento al paciente por medio de propuestas como el establecimiento de regulación al momento de decidir procedimientos violentos e invasivos como las hospitalizaciones involuntarias, o la designación de terceros en las tomas de decisiones.
La ley viene a reafirmar el discurso de gobierno que aboga por la importancia del cuidado de la salud mental, y dignifica individuos que por años han sido relegados o puestos en segundo plano.
Considero muy valioso tu comentario, sobretodo al destacar la intersectorialidad que la ley promueve, siendo congruente con este ideal de desinstitucionalización de la salud mental.
ResponderEliminarPor otro lado, he vivido experiencias similares donde inserto en una realidad de APS en muchas ocasiones tocó evaluar pacientes que eran rechazados al momento de ser derivados para manejo de especialidad por tener alguan patologia psiquiatrica comorbida. De modo que tener un marco legal que confiere protección y garantiza equidad es una herramienta valiosa tanto para el paciente como para el tratante.
Si se quiere una psiquiatria comunitaria esta propuesta de ley se siente como un paso importante a alcanzarla.
Luego de la revisión del material indicado, incluidos los textos y el video, me gustaría describir algunas de las modificaciones que se realizarán al actual modelo de atención de salud mental, y que a mi parecer son las más relevantes, como se informa de manera clarificadora en el “Mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República con el que inicia un proyecto de ley que establece la ley integral de salud mental y modifica los cuerpos legales”:
ResponderEliminarEn primer lugar, me gustaría mencionar y citar cómo se modifica la forma de expresarse respecto a los usuarios de salud mental, desde “la Comisión Nacional y las Comisiones Regionales de Protección de Derechos de Personas con Enfermedades Mentales”, a “la Comisión Nacional de Protección de Derechos en Salud Mental y las Comisiones Regionales de Protección de Derechos en Salud Mental”, lo que superficialmente, podría parecer de poca relevancia, sin embargo, considero que el lenguaje construye realidades, y la anterior mención tendría un carácter peyorativo desde mi punto de vista.
Continuo, con la inclusión de términos como igualdad de género, donde se establece que los miembros de los equipos de salud no podrían estigmatizar ni discriminar a las personas por su orientación sexual, por su género, identidad de género, etc., lo cual me parece un tremendo avance respecto a las atenciones de salud que brindamos para que los usuarios puedan sobrellevar sus patologías de salud mental de la manera más cómoda posible, lo que queda explicito en el documento. Además, se transparenta la remuneración que recibirán los expertos que participen en la comisión de salud mental, muy importante en nuestra época, ya que la corrupción es un tema muy frecuente en nuestra política.
Se realizará una encuesta de salud mental a nivel nacional, lo que además se servir para realizar análisis epidemiológicos, incluye a la población en la construcción de esta nueva ley, y dentro de las comisiones deben existir representantes de pacientes o familiares de los mismo, participando activamente de la discusión, lo cual resulta relevante para la implementación del modelo de psiquiatría comunitaria, en clases previamente discutido cómo la ausencia de la población en si misma queda al descubierto.
Y por último, pero no menos importante, me gustaría mencionar un ítem denominado “Nuevos contenidos en las mallas de formación de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública”. En base a mi experiencia, carabineros ha sido una institución que ha atentado históricamente, contra la salud mental de los ciudadanos chilenos y la represión en la libertad de expresión, llegando a asesinar y mutilar a sus propios compatriotas, por lo que insertar en su malla de formación contenido referente a salud mental, me parece extraordinariamente positivo.
Estimada, coincido en que los puntos que mencionas son muy relevantes. En particular, quisiera destacar el aspecto relacionado con la modificación de la Ley N° 20.584, en la cual se añade "Respetar la identidad de género y orientación sexual de las personas, prohibiéndose las terapias de conversión, entendiendo por tales las prácticas, conductas o comentarios reiterados en el marco de la atención en salud, que tenga por finalidad modificar o reprimir la orientación sexual o la identidad de género de una persona".
EliminarEste tema cobra especial importancia debido a los cuestionamientos que surgieron en el Senado sobre la prohibición de las terapias de conversión tras la presentación del PDL por parte de la ministra de Salud. Se sugirió que se trataba de una cuestión ideológica, lo cual resulta problemático en el contexto de la propuesta un PDL que busca actualizarse en temas de género con el fin de mejorar la salud mental de la población. Es difícil imaginar la aplicación de estas prácticas en un entorno donde no hay suficiente formación ni capacitación en temas de género, especialmente cuando se comparan las terapias conversivas con las terapias afirmativas, que persiguen objetivos diametralmente opuestos.
Creo que es crucial visibilizar que la relativización de las terapias de conversión puede convertirse en un acto violento que vulnera a las disidencias sexuales, y que puede ocurrir también dentro de la privacidad de un box cuando los profesionales no se encuentran capacitados en estas materias.
Este debate, transmitido por televisión abierta, expone nuevamente a esta población a comentarios desinformados que pueden afectar negativamente su salud mental.
Tras la lectura de los documentos respecto al "Proyecto de Ley Integral de Salud Mental" en Chile", el informe financiero y el video de la presentación del proyecto en la cámara del senado junto a su archivo ppt, puedo analizar que se busca modernizar y reforzar el marco legal en materia de salud mental en Chile, con un enfoque en la protección de los derechos humanos, la inclusión social, y la integración de la atención en salud mental dentro del sistema de salud general del país.
ResponderEliminarMuy interesante me parece la creación del Comité Interministerial de Salud Mental, el cual tendrá como objetivo, ser responsable de elaborar la política nacional de salud mental y su plan de acción, que es un reflejo de como la psiquiatría comunitaria busca este trabajo interdisciplinario profesional , al igual que como busca involucrar al paciente junto a su familia y su comunidad, buscando siempre un abordaje mas amplio.
Otro punto que me parece interesante es que se reconoce y regula las residencias que brindan cuidados en salud mental, estableciendo que deben contar con autorización sanitaria. Desde mi experiencia personal he podido ver distintas residencias para pacientes de salud mental de CDT psiquiatría del HBLT, que dejan mucho que desear, desde los cuidados básicos del lugar hasta como se preocupan por algunos pacientes, mostrando deficiencias estructurales como del personal a cargo. Creo que además una fiscalización constante sobre estas mismas seria una buena forma de proteger a nuestros pacientes.
Respecto a lo que se menciona de que “Se establecen deberes generales del Estado para promover y proteger la salud mental y el bienestar de la población”, se lee como algo esperanzador, pero es algo que en mi punto de vista me cuesta creer. El estado tiene dificultades para satisfacer las necesidades mínimas de atención de los usuarios, respecto a la necesidad de salud mental, y cargar mas responsabilidades a un sistema ya sobrecargado, me parece quizás poco responsable.
Estimado:
EliminarEn relación con el punto que mencionas sobre la necesidad de regular los hogares y residencias sanitarias, coincido en que es un aspecto fundamental que habitualmente no se ha visualizado como una prioridad dentro de las acciones de los distintos gobiernos. En mi experiencia durante las visitas a residencias protegidas a las que he acudido, he evidenciado que estos dispositivos presentan problemas en diversos ámbitos: personal con escasa capacitación en el cuidado de pacientes con patologías de salud mental, espacios inadecuados para el almacenamiento de medicamentos, sobrecarga del personal debido a deficientes condiciones de trabajo, falta de actividades de estimulación adecuadas según la capacidad funcional de los pacientes, entre otros.
Según se menciona en el proyecto, buscar una unificación de criterios técnicos al depender todas del MINSAL y mejorar la fiscalización es un punto de partida importante para avanzar en esta materia.
Estimado colega, en relación a tus reflexiones comparto de manera particular la preocupación en cuanto a las garantías que el Estado puede brindar para lograr todo lo propuesto, ya que hemos sido testigos de un sistema a tope desde antes de nuestro inicio de formación como especialistas. A pesar de esto, creo también que es un buen punto de inicio, y tengo la expectativa de que la orientación por fin irá en el sentido mas favorecedor para todos quienes componen la red de atención, tanto usuarios como tratantes. En ese sentido, nosotros también podemos aportar nuestro grano de arena en el proceso que estamos viviendo, ya que se nos está dando la oportunidad de revisar de primera fuente estos cambios tan trascendentales que por fin han sido puestos en evidencia por un gobierno interesado en la materia.
EliminarLa propuesta de este proyecto de Ley Integral de Salud Mental me parece sumamente valiosa y un avance respecto a nuestra historia legislativa.
ResponderEliminarCreo que existe una relación íntima entre la noción de ser humano, en sus valores y principios, y las normas sociales y la jerarquía de valores, que configuran las estructuras de poder y dinámicas relacionales de los miembros de una sociedad. El concepto de salud mental de desprende de estas nociones y, por ello, una ley de salud mental refleja la manera que tenemos de entendernos a nosotros mismos y a otros. El hecho de que en este proyecto se plantee como parte de la agenda de objetivos mayores, la inclusión, la des-estigmatización, el resguardo a los derechos humanos, la búsqueda de autonomía y facilitar el acceso a atenciones cercanas, integrales y de calidad, me resuena con una manera amplia de entender lo humano, en sus distintas formas posibles de existir. Esto me resulta tremendamente valioso e interesante, un camino que abre a la posibilidad de retroalimentación y circulación de vitalidades, que de otra manera, resultan alienadas y opacadas por su desarticulación.
De todo lo presentado, lo que me parece más valioso y rescato con gusto, es el objetivo de tener "salud mental en todas las políticas", en un enfoque intersectorial. Intentar apuntar al requerimiento de participación de los ministerios de salud, de educación, de trabajo, vivienda, desarrollo social y familia, justicia y derechos humanos y seguridad pública, me parece completamente necesario y tengo la esperanza de que resulte en interacciones virtuosas. En particular, desarrollar políticas de promoción de salud en articulación con el ministerio de educación creo que pueda ser algo que, a la larga, con los años, rinda los mayores frutos. Mucho más que la cantidad de camas de un hospital o un aumento de fondos de CENABAST. Ya lo he expresado en otros comentarios: creo que no hay forma de atajar completamente la crisis que estamos viviendo de salud mental, ya que requiere cambios constitucionales de la manera que tenemos de entendernos y crecer. Por ello me hace muchísimo sentido trabajar desde la educación, la cultura, la participación cívica, en búsqueda de construir herramientas de emancipación de la ciudadanía. Además, me parece también justo el involucramiento del ministerio de seguridad pública, dado que, inevitablemente, la psiquiatría se roza con casos de riesgo en los cuales se termina muchas veces recurriendo a medidas coercitivas. Contar con el apoyo de una fuerza de orden público que se encuentra capacitada para el manejo de des-escalamiento de violencia y resolución de conflictos de riesgo, resulta tremendamente necesario en ello.
En el hospital me he dado cuenta de las precarias circunstancias en las que se intenta enfrentar la demanda asistencial. Quedo con la sensación de que hay que hacer lo mejor que se pueda, dadas las circunstancias, imaginando que, probablemente, antes fue más precario aún. Requiere de creatividad, improvisación y de cierta resignación a aceptar que hay límites a lo que se puede hacer. Mucho en lo que no se puede ayudar. Sólo contener, tal vez, apagar incendios. Sanar, poco. Esta Ley me da cierta esperanzas de que colegas del futuro se enfrenten a un panorama asistencial distinto, y tal vez se permitan más altas por término de tratamiento, mayor retroalimentación y rotación por la comunidad.
Estimado Felipe, comparto la visión esperanzadora sobre los términos a los que se avoca este proyecto de ley integral. Sin duda, como mencionas en tu experiencia estamos en una situación aún crítica y queda mucho trabajo por hacer, pero una ley con enfoque intersectorial y comunitario, es realmente un buen punto de inicio. Es la dirección que me parece se debe seguir a nivel de políticas públicas en salud, en pos de tener una salud mental más integradora en todos los ámbitos de la vida y a lo largo de todo el ciclo vital.
EliminarQue bueno saber que varios hemos coincidido en observar con interés y valorar la idea de salud en todas las políticas. Comparto con ambos que la ley es un avance y que abre oportunidades. Les comparto igualmente mi escepticismo en relación a la implementación y aplicabilidad de este marco. Un saludo fraterno a ambos.
EliminarMe parece atingente realizar una revisión como psiquiatras en formación a este nuevo PDL integral en salud mental, recientemente presentado y que busca de una forma amplia dentro del marco legal, promover y proteger el bienestar de la población en esta temática, profundizando un enfoque comunitario y abarcando todo el ciclo vital de las y los individuos.
ResponderEliminarEntendiendo que en el escenario actual existe un claro déficit en la cobertura a nivel secundaria de salud mental en Chile según reportes nacionales y que a su vez la problemática de salud mental a nivel mundial sigue en aumento según informes de la OMS y la OPS, es que se entiende la necesidad de generar un fortalecimiento de las políticas públicas en esta materia. A su vez esta ley viene a ordenar las distintas normativas vigentes, siendo claramente una ley integradora y reformadora que no pretende solamente funcionar como una continuación de la ley 21.331 por ejemplo.
Entre otros aspectos, me parece importante destacar la idea de organizar distintas agencias ministeriales haciendo un esfuerzo intersectorial y transversal para generar políticas no sólo a nivel de atención secundaria y terciaria, sino también trabajando con niveles de atención primaria y de promoción y protección de la salud mental en todos los ejes de la vida cotidiana, mejorando la inclusión y la prevención.
También es importante destacar es esfuerzo por profundizar el modelo de atención mental comunitaria y desinstitucionalizador. Esto se refleja entre otras cosas, en estandarizar y estructurar la orgánica de redes asistenciales de salud mental, principalmente los COSAM, y otros dispositivos tales como residencias (ELEAMs y SENADIs), entendiéndolos como puntos críticos y que actualmente se mantienen en
También me parece valorable el esfuerzo por hacerse cargo del la problemática en torno a las hospitalizaciones administrativas, con sus distintas aristas, inclusive en torno a las hospitalizaciones judiciales, permitiendo la habilitación de unidades o dispositivos específicos para este perfil de usuarios de alta peligrosidad pero inimputables, evitando que estén en cárceles comunes o en camas de psiquiatría general, en pro de los derechos fundamentales de ellos como de proteger a otros pacientes y funcionarios.
Desde mi practica clínica, recuerdo mi paso por internado de psiquiatría en Osorno, en la entonces UHCE (Ahora UHCIP), donde era frecuente que por orden del fiscal llegaran casos judiciales, lo que significaba un bloqueo de camas en la unidad, dado sólo existía un ala. Esto traía como consecuencia una escasez permanente de camas disponibles, aumentando la lista de espera de pacientes que estaban esperando cama en la UE. Incluso en una oportunidad me tocó ver una paciente con alto riesgo suicida, que estuvo dos semanas en la sala de observación de la urgencia (en plena pandemia), y que finalmente se fue de alta sin lograr un manejo adecuado en la UHCE por este problema de camas. Sin duda faltan espacios y queda mucho por hacer, pero esta ley sería un importante avance.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarEstimado Claudio,
EliminarPermíteme estar de acuerdo y haber compartido tu testimonio con respecto a la constante lucha por camas que suelen vivir tanto pacientes, familiares y funcionarios, para tener un espacio de recuperación de sus seres queridos pasando por enfermedades mentales graves, sin duda es una imagen fuerte y lastimosa para todo profesional en formación y con intereses en seguir en salud mental. Es una imagen muy desalentadora. Recuerdo muy fielmente haber visto lo mismo en Valdivia, sectores enteros de la urgencia destinados a personas esperando algún cupo en UHCIP, o incluso una efímera valoración por un psiquiatra. En esos entornos es relativamente fácil que se desarrolle y crezca una mirada estigmatizante y una atmósfera en contra de la dignidad de estos usuarios. Siento que esta ley puede tener algo que reparar en esos testimonios, y también un impacto en las próximas generaciones de internos y practicantes que podrían llegar a ver un avance al respecto.
Paulina:
ResponderEliminarComparto contigo tu comentario en relación a la importancia del abordaje integral y multisectorial del proyecto de ley, ya que finalmente, los seres humanos nos relacionamos en comunidad, y lo que le ocurre a un paciente, también se traduce en cómo nos comunicamos como sociedad.
En cuanto al estigma de salud mental, lamentablemente es un punto que aún observo día a día en el box de atención, así como en otros espacios de atención. El escuchar decir a un tercero: “es enfermito mental, no va entender, hay que dejarlo no más”, me lleva a observar este proyecto de ley como un medio para educar, concientizar, promover, cuidar y respetar la existencia de un otro.
Tras leer tu reflexión referente a tu experiencia laboral, me veo reflejada en ti. Uno hace lo mejor que puede en esta labor, sobre todo cuando se trata de educar, explicar y difundir la importancia del abordaje comunitario, sin embargo, por diversos factores, la salud física es la que se ve priorizada. Muchas veces el sistema cae en esforzarse por cumplir los GES por un tema administrativo, más que por validar la vivencia del paciente. Al final del día, es la estadística donde se realiza el conteo de datos según diagnóstico CIE – 10 por tal F. X.
A modo de conclusión, considero que el proyecto de ley es un medio para que podamos seguir avanzando, lento, pero con la esperanza que ese avance, sea asertivo.
Leí con atención los artículos y observé el vídeo. Algunas de las aseveraciones se enmarcan en la desinstitucionalización, el promover objetivos como proteger la salud mental y el bienestar de todas las personas durante el desarrollo de la vida, me surgieron cuestionamientos, debido a vivencias que se produjo de una experiencia de 6 años trabajando en Cesfam en la región de la Araucanía, como hacer esta ley integral de "Salud Mental", cuando las discusiones de cada año era el número de ingresos que debían hacerse de salud mental en pacientes nuevos (siempre mirando el número), como otro marcador de IAPSS numero de controles anuales por pacientes y numero de 4,6 veces al año, muchas veces me dio de pensar que viendo al paciente mes por medio, porque son estadísticas reales, ¿se producía la mejoría de la sintomatología? Si, por ejemplo, lo veo ahora en agosto y le indico control con médico e ingreso a psicólogo, estas horas serán dadas para médico en noviembre, porque las horas de médico y psicólogo de septiembre ya fueron dadas, además las de octubre. Si me arriesgaba en dejarle tratamiento, no existía forma de verlo en bloque de salud mental, lo que provocaba que lo citara por morbilidad o sobrecupo, y si este paciente ya me llegaba descompensado o los fármacos indicados no generaron mejorías o incluso tuvieron un empeoramiento, claro, como médicos del servicio público se crea relación médico-paciente, pero a costo del profesional. se quedará si almuerzo, se fuera más tarde, de que el paciente siguiente realizará un reclamo, porque no fue atendido en el horario indicado, creo que le enfoque integral debe tener alcance también a los profesionales que se desempeñarán en dichas funciones, creo que el escenario actual de salud mental supero proyecciones, ya que los eventos estresantes de tener un estallido social, pandemias, niveles de desempleo, niveles de inflación, no solo genero problemas sociales, sino que tuvo una afectación directa en la esfera de salud mental de la humanidad. Y en diferentes escalas, incluso ahora muchos cuadros de salud mental remiten, porque no tener para comer o priorizar caminar para no gastar en transporte cambian a las personas, porque existen resiliencias, pero ha tenido un costo que ninguna proyección o estudio ha podido enfrentar. Creo firmemente en los cambios, es que se deben abrir diálogos y discusiones, pero que estas deben conllevar presupuestos, porque en ocasiones se cuenta con capital humano, pero no con los espacios físicos inclusive para atender, se ve en la realidad actual que los Cesfam. . cada vez tienen menos camarines, menos baños, filas para ir a los baños, menos espacios de casino, porque por la necesidad de crear mas box, se han ido quitando poco a poco otros espacios de infraestructura, hay dudas de como se llevara a cabo o la forma de como se vaya a instalar, pero creo más que rol político, los trabajadores que desempeñan funciones en salud y con más implicancias en salud mental, el gobierno tendrá que generar espacios de escucha activa, ya que pasar de una región a otra, las realidades son distintas.
ResponderEliminar
ResponderEliminarEl Proyecto de Ley Integral de Salud Mental asoma como un hito trascendental en la historia legislativa de nuestro país. Principalmente, por ser el primer intento real y concreto de proponer una salud mental integrativa, multidisciplinar, transversal y sobre todo, desestigmatizadora. Atributos que habían permanecido ausentes en las propuestas legales anteriores en esta area. Y ello, constituye un gran primer paso en lo que creemos que es la dirección correcta de como abordar la salud mental a nivel social y de estado. Pero al mismo tiempo, al ser un proyecto de gran amplitud y cuyo foco esta en la definición de objetivos y directrices a lo largo de la institucionalidad, da cuenta de lo rezagados que estamos como país en esta materia, y que la implementación de medidas concretas y su evaluación esta todavía en la distancia.
Resulta evidente que ciertas circunstancias tenían que confluir para dar luz a este proyecto: la instauración del modelo de salud familiar y el planteamiento de la atención en salud desde la promoción y prevención han de ser los cimientos en los que se sostiene una salud mental comunitaria e integral. Así también, fue necesaria una crisis en el area que instara a movilizar fuerzas políticas y sanitarias a tomar el timón e impulsar cambios; crisis que en la presentación del proyecto se individualiza como la pandemia por COVID-19. Y sobretodo este ultimo suceso, expuso las falencias y las necesidades de intervenir en los cimientos de la salud mental para impulsarla con nuevos objetivos.
Con esto dicho, la creación de un nuevo y más robusto marco institucional es, sin duda, una gran victoria. El incluir la educación en salud mental en las instituciones, el impulsar la formación de nuevos especialistas y la educación continua para profesionales y publico general, el integrar un enfoque de atención multisectorial y multidisciplinar que sea capaz de ofrecer respuesta a los distintos grados de complejidad en la demanda, el perseguir la desestigmatizacion de la salud mental de forma transversal. Todos estos objetivos que, con mayor o menor detalle se mencionan en el proyecto, atienden de forma variada a las brechas que la contingencia ha expuesto y son un primer paso para llegar, eventualmente, a su correcta contestación.
Quisiera finalizar aludiendo al hecho de que, por esperanzador que parezca el proyecto, son finalmente los recursos y las voluntades políticas las que finalmente tendrán la ultima palabra para su implementación y bajada. En los 6 años que estuve trabajando en atención primaria, tanto CESFAM como CECOSF, fui espectador del creciente aumento de demanda y complejidad en las problemáticas de salud mental, siendo justamente la pandemia un catalizador para que el aumento se volviera casi exponencial. Viendo la escasa capacidad de respuesta que estos dispositivos tienen, anhelo de que la implementación de este proyecto logre aunar estos dos factores mencionados en pro del desarrollo, puesto que sobretodo para este nivel de atención, en donde siempre los cambios llegan de forma mas tardía, son ineludiblemente la piedra de tope.
Tras la oportunidad de leer los textos propuestos en referencia al “Proyecto de Ley Integral de Salud Mental en Chile”, me parece evidente que se pretende mejorar la capacidad de tratamiento en cuanto a lo que salud mental refiere en nuestro país, a través de la modernización y centrando como ejes principales materias tras importantes y medulares los derechos humanos, la integración de la población en salud mental o la inclusión social también. Si bien me gustaría señalar que estos ejes cruciales debiesen por cierto ser garantizados desde hace tiempo en este campo, es relevante señalar que se quiere de una vez por toda dar la garantía absoluta, con el Estado como aval, de materias fundamentales en salud mental y es algo que favorece a usuarios y tratantes.
ResponderEliminarPor otra parte, quisiera señalar que la creación del Comité Interministerial de Salud Mental me parece una excelente estrategia, ya que, desde su objetivo primero, elaborando una política nacional de salud mental, se pretende llegar de manera integral a los pacientes, y ciertamente a una aplicación de psiquiatría comunitaria en nuestro medio, favoreciendo el manejo interdisciplinario para nuestra población usuaria.
Si bien todo lo anterior es esperanzador, me genera cierta incertidumbre algunos compromisos que el Estado realizaría mediante esta innovación. Si bien se debe postular a algo mejor y se debe ofrecer una atención de calidad a los pacientes, la sobrecarga a la que está constantemente expuesto nuestro sistema de salud, no solo en el área de salud mental, podría ser un tope relevante para cumplir con las expectativas usuarios y trabajadores. Sin ir mas allá, desde que ingresé a mi beca fui testigo de lo difícil que puede ser cubrir un puesto de especialista en COSAM, ya que se tenía que suplir la ausencia de dos colegas que estaban con jornada completa en el recinto, y ciertamente no se ha solucionado por completo a la fecha, a pesar de los esfuerzos locales por lograrlo.
Estimado Marcel:
EliminarComparto tu opinión respecto a la materialización de la ley. Es desesperanzadora la situación en la que te encuentras y, peor aún, no es una realidad única. Este tipo de problemas suceden a nivel nacional y es comprensible la incertidumbre que genera a la hora de crear leyes con motivos sanitarios. No obstante, creo que una parte de este problema se puede solventar en el aporte de más ministerios, que podrían generar un mayor capital aplicable a la sociedad. Además, la coordinación de las políticas nacionales, en teoría, estaría siendo orquestada por instituciones ya conformadas.
Sin duda el proyecto de ley implicará creación de empleos necesarios para la implementación adecuada de cada punto, lo que conforma el problema financiero.
La necesidad de una propuesta de legislar en torno a nueva ley de salud mental integral, pone en la palestra primero que todo el reconocer como país la importancia de la toma de conciencia de las implicancias de la salud mental en nuestra sociedad , la propuesta de ley considera aspectos relevantes dentro de los cuales, me parece relevante destacar , comenzando por el rol dado al uso de la palabra en cuanto a modificar y suprimir términos discriminatorios, al enfoque en desestigmatización, inclusión social y énfasis en la vida independiente de las personas con trastornos de la salud mental, promoviendo su desarrollo e inserción en la comunidad, a su vez la unificación de la orgánica institucional de los servicios de salud mental, con la esperanza así, de dar por término la extenuante burocratización mediada, pasando a manos de la rectoría técnica del ministerio de salud . Se agradece así también el esfuerzo de pensar una política de creación de comité interministerial que involucre al menos a 12, de los 24 ministerios, comprendiendo así, que la salud mental es transversal, y entiendo también, que esto podría terminar siendo un punto enlentecedor del proceso; a largo plazo parece ser una inversión acertada.
ResponderEliminarOtro punto de gran importancia a nivel país, es el concerniente a la eventual habilitación de establecimientos específicos para cuidados en salud mental para aquellos quienes están en espera de peritajes , y a los inimputables, que se encuentran en la cárcel sin tener acceso a salud mental, considerando que esto ya ha sido evidenciado en cuanto existe una relación inversa significativa entre número de camas psiquiátricas y el aumento de población carcelaria con el consiguiente impacto psicosocial y económico a nivel país que esto implica.
Resuenan las preguntas en torno a si efectivamente una ley nos asegurará el acceso, en cómo se aborda la problemática de la interpretación de la definición social de salud mental, basada en el estar “ sanos” para producir para una sociedad individualista de la hiperproductividad, en donde reina la desconexión con la naturaleza, en donde intentamos asegurar horas médicas o de personal, mayor número de camas, de fármacos , intentando cuadrar “padeceres” en diagnósticos dentro del manual diagnóstico de moda, para así poder cuadrar los rendimientos de atención, y monetarios para dar estos accesos y cumplir metas nacionales, y hacer calzar cifras, reduciendo así el existir humano … ¿Será que la demanda de salud mental pasa por este tipo de acceso?, ¿qué es lo que realmente se demanda cuando se demanda salud mental?
Estimada Natalia:
EliminarPienso que la demanda de la salud mental pasa por una confrontación ética, clínica y política, que se entrecruzan continuamente ante la locura y ante el sufrimiento humano.
El proyecto de ley integral de salud mental, que aboga por un enfoque
que garantice servicios públicos universales y equitativos. Sino también una clara posición política e ideológica que integre la atención clínica con un mayor enfoque en la ciudadanía, así como el garantizar que la SM no sea un privilegio, sino un derecho fundamental .
El proyecto de ley integral de salud mental en Chile es un paso relevante hacia un cambio en la calidad de atención y el bienestar de las personas con trastornos de salud y de la comunidad. Me parece muy relevante que no solo se enfoque en atención clínica, sino que también en la inclusión social, en la prevención y tenga un enfoque comunitario, además de incorporar recomendaciones internacionales actualizadas a la situación actual de la salud mental. Siempre es importante considerar la opinión mundial, como lo que menciona la OMS, que "recomienda que los Estados promuevan y protejan la salud mental a lo largo de la vida e integren la salud mental a todas las políticas públicas". Me parece significativo que la salud mental deba estar considerada en todas las políticas públicas, ya que es parte fundamental de los desafíos de la vida y el desarrollo de la comunidad.
ResponderEliminarDebemos considerar que con el aumento de la prevalencia de los trastornos mentales en nuestro país, posterior a la pandemia COVID-19, se necesitan cambios urgentes que busquen soluciones para que ningún ciudadano se quede sin atención de calidad. El énfasis en la inclusión es clave, ya que muchos pacientes cargan con el peso de un diagnóstico de salud mental, siendo discriminados en el ámbito social, educacional y laboral. Tenemos que estar todos involucrados, como sociedad, y nosotros como futuros profesionales de salud mental debemos ser comprometidos en educar respecto a la inclusión y proteger la dignidad de nuestros usuarios, que muchas veces son discriminados en otras áreas clínicas e incluso por sus familias. Como todas leyes, siempre se espera que no se queden solo en el papel, si no que realmente se implementen. Para eso debemos contar con el compromiso genuino por parte del Estado y la sociedad de priorizar la salud mental. Se debe educar a la población respecto a temas de salud mental, para evitar la discriminación y lograr una verdadera inclusión, además de reclutar y capacitar a profesionales para que estén actualizados en temas de salud mental y tengan claros los lineamentos actuales de atención. Claramente, la salud mental en nuestro país necesita un cambio y considero que está ley puede ser un gran inicio. Cada uno como parte de la sociedad debe aportar de la mejor manera posible para este gran cambio por un sistema más justo y humano.
Estimada Valeria, concuerdo en que tengo la misma inquietud que este proyecto no sólo quede en papel si no que se traduzca a la realidad nuestros usuarios con patologías de salud mental, para trabajar realmente en pos de una inclusión real, en la educación a la población y así poder ir derribando prejuicios y estigmas, que lamentablemente hasta el día de hoy podemos ver reflejado en una discriminación constante de todo su entorno, donde la inclusión no existe realmente.
EliminarEl proyecto de ley integral de salud mental en Chile y su conexión con las experiencias prácticas en un CESFAM de la Araucanía Sur ofrecen una visión enriquecedora sobre la evolución y los desafíos de la atención en salud mental en contextos culturalmente diversos. Al leer los documentos y ver la presentación del proyecto de ley integral de salud mental, se destaca la urgencia de una legislación que responda a las necesidades actuales de la población chilena.
ResponderEliminarEl video subraya la importancia de desestigmatizar la salud mental y avanzar hacia un enfoque más inclusivo y accesible, algo que el proyecto de ley busca formalizar. Este enfoque no solo se centra en la mejora de los servicios de salud mental, sino también en la integración de la salud mental en todas las políticas públicas, asegurando que cada acción estatal considere su impacto en el bienestar psicosocial de la población.
Trabajar en un CESFAM de la Araucanía Sur me ha permitido ver cómo las políticas nacionales deben adaptarse a las realidades locales. En una comunidad con una rica herencia cultural como la Mapuche, es esencial que las políticas de salud mental sean sensibles a las prácticas y creencias tradicionales. La ley, tal como se describe en los documentos, promueve un modelo comunitario que, en mi experiencia, ha demostrado ser vital para ganar la confianza de la comunidad y mejorar la participación en los programas de salud mental. Sin embargo, la implementación de estas políticas requiere un esfuerzo continuo para asegurar que los servicios sean culturalmente pertinentes y respetuosos.
La ley integral de salud mental promete avances significativos, pero su impacto real dependerá de cómo se ejecute en las diversas regiones del país. En la Araucanía, esto implicará un compromiso con la adaptación de las políticas a las necesidades y valores de la comunidad mapuche, fomentando un entorno donde la salud mental se aborde de manera holística y respetuosa.
Estimado Ignacio:
EliminarMe parece muy relevante la salvedad que realizas respecto a la adecuación de la políticas respecto a cada contexto sociocultural en donde serán aplicadas. Sin duda lo anterior es algo totalmente necesario para lograr un verdadero enfoque centrado en Psiquiatría comunitaria, pues es relevante tener esa capacidad de adaptación al medio en el que yo me estoy incorporando como agente de salud mental.
Lo anterior, me hace recordar muy buenas iniciativas que han sido implementadas en APS, como la adición de rukas mapuche, en donde un/a machi es el encargado de guiar al enfermo en su proceso de curación.
Espero que dentro del proyecto de ley puedan ser considerados estos aspectos, pues cada equipo territorial debería poder tener cierto grado de libertad para incorporar iniciativas que sean solicitadas por su población.
Tu experiencia trabajando en un CESFAM de la Araucanía Sur resalta la complejidad de implementar el Proyecto de Ley Integral de Salud Mental en contextos culturalmente diversos, como los de las comunidades mapuche. El proyecto de ley busca formalizar un enfoque inclusivo y accesible, desestigmatizando la salud mental y promoviendo su integración en todas las políticas públicas. Sin embargo, como señalas, el éxito de esta ley dependerá en gran medida de su capacidad para adaptarse a las realidades locales.
EliminarEn la Araucanía Sur, donde las tradiciones y creencias mapuche juegan un rol crucial en la vida de la comunidad, la implementación de la ley debe ir más allá de la simple transferencia de políticas nacionales. Es necesario un enfoque que respete y valore la medicina tradicional y las prácticas de sanación propias de la cultura mapuche. Esto incluye no solo adaptar los servicios de salud mental, sino también fomentar la participación de líderes y sanadores tradicionales en los programas de atención, promoviendo un modelo verdaderamente comunitario.
El proyecto de ley promete avances significativos al proponer una atención más cercana a la comunidad, pero es fundamental que las políticas sean culturalmente pertinentes y adaptadas a las particularidades de cada región. La Araucanía, con su rica herencia cultural, ofrece una oportunidad única para que el modelo de salud mental propuesto se enriquezca y evolucione, siempre y cuando se logre un equilibrio entre las políticas estatales y las prácticas tradicionales de la comunidad.
Me parecieron muy interesantes las lecturas asignadas para esta quincena, pues abordan un tema que se encuentra en gran auge actualmente. El Proyecto de Ley Integral de Salud Mental impulsado por el actual gobierno es un esfuerzo notable por tomar en cuenta las múltiples recomendaciones internacionales que incentivan a los Estados a tomar un rol activo en la promulgación de políticas públicas que integren la salud mental en todos los ámbitos del entorno cotidiano de las personas, pues para lograr avances en la salud mental de los/as chilenos/as, es necesaria una intervención intersectorial que considere diversas áreas como vivienda, trabajo, educación, transporte, entre otras. En otras palabras, es necesario una salud mental en todas la políticas.
ResponderEliminarOtro aspecto que considero bastante relevante dentro del proyecto de ley, es que busca propiciar la desinstitucionalización de las personas con condiciones de salud mental, fomentando la inclusión social e incentivando el logro de una vida independiente. Esto es de suma importancia para nosotros, pues resalta la necesidad de una Psiquiatría con un enfoque comunitario.
Por otro lado, respecto al video de Presentación del Proyecto por parte de la Ministra de Salud Ximena Aguilera, un punto que considero importante destacar, es la promoción de la desestigmatización de todas las personas que viven con alguna condición de salud mental. Dentro de este punto, es imposible no recordar las palabras del entonces candidato presidencial José Antonio Kast, cuando dentro de su campaña cuestionaba la aptitud del actual presidente Boric, incluso solicitándole la realización de un test de drogas, únicamente por sus condiciones de salud mental, como si esto fuera un impedimento para poder llevar una vida personal y profesional completamente normal. Es por ello, que considero muy valioso este esfuerzo en la reivindicación de los derechos de las personas con patología de salud mental.
Finalmente, agradezco mucho la instancia propiciada para la discusión de este importante tema que considero de gran relevancia para nuestra formación profesional.
El Proyecto de Ley Integral de Salud Mental en Chile es un paso crucial hacia una atención más digna y respetuosa de los derechos de las personas con trastornos mentales. Felicito su enfoque en la desinstitucionalización y el fortalecimiento de los servicios comunitarios, que son fundamentales para una atención inclusiva y cercana considerado ya lo que es la historia de la institucionalización y el estigma que esta ha causado a lo largo del tiempo. Su implementación presenta serios desafíos, principalmente por la falta de claridad en el financiamiento y la escasez de personal capacitado, lo que pone en duda su viabilidad real.
ResponderEliminarLa integración efectiva de los servicios de salud mental con otros niveles del sistema de salud sigue siendo un obstáculo debido a la falta de integración en los propios sistemas y es algo que impide un adecuado seguimiento del paciente por parte de equipos de APS, lo que puede perpetuar la fragmentación de la atención y dificultar la experiencia de los usuarios. Además, aunque se promueve la reducción de prácticas coercitivas. Otro punto que me llamo la atención es el estigma sigue siendo una barrera considerable que debe abordarse con campañas de sensibilización más efectivas y sostenidas en el tiempo. Para que este proyecto tenga un impacto real, es indispensable un compromiso estatal concreto con los recursos necesarios y una estrategia clara de implementación. Sin estos elementos, la ley corre el riesgo de no cumplir sus objetivos y de dejar desprotegidos a quienes más necesitan una atención en salud mental digna, accesible y de calidad.
Luego de revisar los textos y ver el video del Proyecto de Ley Integral de Salud Mental, debo comentar que me siento muy sorprendida de ver el gran esfuerzo en avanzar hacia un sistema de salud más inclusivo. La verdad, no estaba al tanto de todo lo que busca abordar el proyecto. De acuerdo con lo comentado por la ministra, se busca mejorar la integración intersectorial para poder asegurar un acceso más equitativo y, sobre todo, mejorar la disponibilidad, accesibilidad y calidad de los servicios que ofrecemos. Como ciudadana y como médica, me resulta alentador escuchar el esfuerzo que se está haciendo para mejorar la salud mental. Para cualquiera de nosotros que haya ejercido en APS, no es nada ajeno el tema de las deficiencias que tenemos, donde prima la escasez de recursos, la falta de personal y la falta de capacitaciones, lo que nos impide atender de forma integral con seguimientos recurrentes. Los compañeros en el blog señalan de forma muy relevante la importancia de una coordinación efectiva entre distintos niveles de atención y sectores para evitar que la ley quede como un marco normativo sin impacto real, con lo que coincido. Por tanto, aunque el proyecto de ley establece una base sólida para una transformación positiva, su éxito dependerá de una implementación efectiva que no solo garantice la asignación adecuada de recursos y la creación de mecanismos de supervisión, sino también un compromiso genuino del Estado y todos los actores involucrados para llevar a cabo un cambio real y significativo en la salud mental del país.
ResponderEliminarTras revisar los documentos y el video de presentación del Proyecto de Ley Integral de Salud Mental por parte de la ministra de Salud en el Senado, considero que esta propuesta representa un avance significativo en el ámbito de la salud mental en Chile. En primer lugar, me llamó mucho la atención que el proyecto se alineara con diversos temas abordados a lo largo del curso, como los derechos humanos, la inclusión social, la autonomía y la vida independiente de las personas con enfermedades mentales, así como la desinstitucionalización para facilitar la integración de estas personas en su comunidad. La implementación práctica de estas orientaciones (revisadas en un nivel teórico en este curso), promete un impacto profundo en la institucionalidad chilena en cuanto a salud mental.
ResponderEliminarEn segundo lugar, me parece relevante que el PDL no se limite a un enfoque asistencial hacia las personas con problemas de salud mental, sino que adopte una perspectiva preventiva y promocional dirigida a la población general. Creo que la coordinación y el compromiso social e intersectorial en los cuales se basa el PDL es esencial para implementar efectivamente las políticas propuestas y lograr una integración efectiva de la salud mental en todos los niveles de la sociedad. En este sentido, considero que el hecho de que parte de la construcción de este PDL haya sido basada en diálogos ciudadanos y con grupos específicos refuerza su legitimidad y relevancia.
Por último, considero que en la misma redacción del PDL se aborda la necesidad de eliminar estigmas al modificar cuerpos legislativos cuyos títulos, terminologías y/o artículos resultan obsoletos y estigmatizantes, lo que demuestra un avance hacia una mayor sensibilidad y respeto hacia las personas con enfermedades mentales.
Aunque el PDL representa un avance significativo y un hito relevante en la agenda de salud mental, pienso que sería beneficioso incorporar políticas públicas integrales que también aborden el autocuidado de los equipos encargados de brindar atención en salud. La falta de recursos humanos, financieros y de tiempo afecta negativamente el bienestar de estos profesionales, una realidad que he observado directamente en mi experiencia práctica y trabajando con un equipo ambulatorio especializado, cuya oferta no suele ser suficiente frente a la demanda de usuarios/as que requieren atención. Además, el video también sugiere esta recomendación, destacando que, durante la crisis de la pandemia por COVID-19, los equipos de salud, al ser la primera línea de respuesta frente a la contingencia, experimentaron consecuencias en su propia salud mental.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLuego de la revisión del cuerpo del proyecto, me parece que en general ninguno de nosotros podría decir de manera razonable que esto sea malo o indeseable, al contrario, parece un avance. Uno entiende también a partir de las conversaciones con sus maestros que es una necesidad sentida desde hace mucho tiempo. El reconocimiento legal/institucional de la complejidad inherente a la noción de una salud mental como resultado de una multidimensionalidad de condiciones materiales y por tanto políticas es, creo, la cuestión más interesante y deseable de este proyecto y lo aplaudo.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista hay preocupaciones que tienen 2 vertientes distintas. Por un lado, tiendo a pensar que todo aquello que no fue posible lograr a través de una práctica clínica comprehensiva y lo suficientemente crítica desde un punto de vista ético y político, y requiere de un marco legal para su regulación es, por este mero hecho, un cierto fracaso. Entiendo que si se requiere de la mediación del derecho en estos autos, es porque de una o varias formas, nuestra propia práctica institucionalizada ha fracasado en su propia autoregulación en tanto, su interlocutor, que ha tomado cuerpo en la sociedad civil, ha decidido normar algunos de sus actos. En esto último creo que hay una dimensión de necesidad innegable, en chileno, hay cuestiones que no daban para más y punto. (Que por ejemplo la forma de actuar frente a la inmovilización o la institucionalización involuntaria haya tenido que alcanzar estatuto de ley no deja de sorprenderme).
Por otro lado, la idea de que sean ciertos principios rectores los que inspiren la ley, a priori, parece una cuestión noble, o sea, buena y necesaria. En mi pequeña experiencia, la complejidad clínica tiende a sobrepasar largamente cualquier clase de principio rector, y lo que habitualmente uno se encuentra es que la realidad tensiona y enfrenta los principios de maneras en cada caso únicas. A partir de lo anterior, por ejemplo, puedo recordar el caso de una paciente que portadora de una discapacidad intelectual leve, ser pobre y haber sufrido abuso físico, sexual, psicológico e institucional desde niña, hoy de adulta se ve enfrentada a que el Estado le quite los cuidados de su hija menor en tanto es concebida como un riesgo para los derechos de la niña, este escenario me genera una constante inquietud y conflictos éticos que retornan al leer este cuerpo legal.
Creo que mi escepticismo tiene también que ver con una desconfianza justificada en la institucionalidad chilena, en particular, en relación a la aplicación y administración del derecho. La vieja y conocida frase del expresidente Lagos, esa que versaba de que en Chile las instituciones funcionan, se ha caído a pedazos en la última década a partir de varios hitos legales y políticos como serían las violaciones de DDHH durante el Estallido Social, la impunidad de grandes escándalos de corrupción del financiamiento de la política (SQM), y las notorias diferencias de clase en el acceso a la justicia. En concreto y aterrizado a nuestro campo, ni siquiera se cumple el GES porque no hay plata.
Para finalizar, cito una parte del proyecto que me pareció de los más curiosa… Reemplázase, en el artículo 6, la frase “la Comisión Nacional y las Comisiones Regionales de Protección de Derechos de Personas con Enfermedades Mentales” por “la Comisión Nacional de Protección de Derechos en Salud Mental y las Comisiones Regionales de Protección de Derechos en Salud Mental”
De lo anterior, una honesta preocupación es que un bello proyecto resulte en lo que se conoce como “letra muerta”, un cambio de forma y no de fondo.
Encontré muy interesantes las lecturas al respecto del proyecto de Ley Integral de Salud Mental ya que desconocía algunos aspectos de la legislación actual y la situación nacional al respecto. Me parece muy relevante el hincapié en la integralidad a la hora de abordar la problemática sanitaria. Es algo que hemos estado viendo durante todas las semanas anteriores: la comprensión de la salud mental como un problema multifactorial, que no reside únicamente en lo médico. Esto se ve reflejado en la forma en que se plantea el cómo se debe realizar un plan de acción estatal. Dicta que se hará mediante un Comité Interministerial, donde el MINSAL termina siendo una parte como cualquier otro Ministerio dentro del conjunto. Es muy similar a lo que veo en mis rotaciones de COSAM El Bosque. Cuando nos conformamos como equipo, los médicos muchas veces nos quedamos cortos con nuestras herramientas farmacológicas y pasamos a ser los menos relevantes en cuanto a la problemática de algún usuario. Por lo mismo, ver lo mismo a gran escala es algo que me hace mucho sentido.
ResponderEliminarTambién encuentro positivo la regulación de residencias sociosanitarias para nuestros usuarios. En lo personal, ya viví una experiencia que me indica el por qué de esta medida. Hace unos meses acompañamos a un paciente a visitar una residencia ya que no estaba en condiciones (socioeconómicas principalmente) para vivir solo actualmente. El usuario quedó muy motivado y ese mismo fin de semana se mudó a la residencia. No obstante, un par de semanas posteriores, él se acercaba constantemente al COSAM a denunciar al equipo distintas situaciones de malos tratos que había vivido en aquella residencia. En ese momento tuvimos una dicotomía, ya que el paciente estuvo mucho tiempo intentando llegar a un hogar protegido, no obstante, a llegar se encuentra con esta situación; por lo tanto, no había una solución fácil. Podía irse y volver a donde estaba viviendo en condiciones precarias o quedarse a aguantar; por que un nuevo hogar no iba a aparecer en tan poco tiempo. La regulación puede, en mi opinión, generar espacios donde estemos seguros de enviar a nuestros usuarios. Además, el reconocimiento podría ser un incentivo a que se formen nuevas residencias con los mismos fines de acuerdo a la realidad regional.
Por último quería destacar el enfoque de promoción y protección en salud mental de TODAS las personas. Ya que se hace un énfasis en que los problemas de salud mental no radican solamente en los pacientes que vemos en nuestras atenciones, sino que es un problema de salud pública, que incide en cada uno de los ciudadanos de nuestra nación. Esto implicaría medidas para evitar que la población padezca formas graves de enfermedad y puedan ser contenidas desde la atención primaria, acorde al Modelo Comunitario que necesita la población.
El material y exposición del proyecto de Ley Integral en Salud Mental, al que se refirió Ministra, me pareció muy interesante y quisiera detenerme en varios puntos:
ResponderEliminar- Capacitación al personal de Salud, siento que es fundamental, que exista, ya que he observado la discriminación, estigma, burla, desinformación, a todo nivel y estamentos. y creo que debería ser a corto plazo.
- Salud Mental en establecimientos educacionales, inclusión educativa, es un pilar para que nuestros niños, sepan que existe diversidad de personas y por ende la inclusión-
- Vivienda y trabajo, es una garantía mínima que debe existir para todo ser humano, es la base de nuestra salud mental
- Hospitalizaciones voluntarias e involuntarias, el cual debe ser el ultimo recursos al que se debiera optar. Aquí me tomaré la libertar de contar un experiencia que viví hace muy poco. Estoy participando en Hospitalización Domiciliaria de Salud Mental en Hospital Barros Luco y me dí cuenta que efectivamente en negativo que la persona se encuentre hospitalizada por un período prolongado, ya que al volver a su domicilio, a éste le cuenta retomar sus rutinas, insertarse nuevamente en la comunidad. siempre lo hemos sabido e inculcado, pero pocas veces observado.
- Posición Social. esto claramente es una desigualdad en toda índole, está demás que lo detalle, ya que todos sabemos lo que significa.
Estoy muy de acuerdo en que a este proyecto se sumen los demás ministerios que se nombraron, ya que se trabajará en forma integral.
En lo que estoy un poco incrédula en la existencia de oportunidad de atención, por ejemplo muchas veces cuando efectuamos derivaciones a distintos niveles de atención, nuestros pacientes deben esperar meses, para que se concreté una hora de atención, la que muchas veces podría ser con equipo psicosocial y no necesariamente con médico y/o psiquiatra, ya que las personas requieren de una orientación, escucha activa mas que medicalización.
Estoy muy confiada en que este PDL sea aprobado y poder ser participe de llevarlo a cabo, en conjunto con personas que se encuentren motivadas y entusiastas. Como dijo una persona, que forma parte de la Directiva de este Hospital , esto es sólo motivación y entusiasmo para que funcione.
El objetivo del proyecto es "promover y proteger la salud mental y el bienestar de todas las personas durante el desarrollo de su vida". Ya nos entrega un aire esperanzador a todos los profesionales que trabajamos en salud mental, sobre todo desde el enfoque comunitario. Ahora, el cómo se lograría esto se describe que sería través de deberes generales del Estado, medidas intersectoriales, con una política nacional de salud mental y cuidados de salud mental transversales durante todo el ciclo vital.
ResponderEliminarRespecto a la ley integral, creo que no se debe perder de vista que se debe trabajar en pos de la dignidad humana y protegiendo los DDHH de la población; esto, asociado a que se sabe que existe una necesidad importante de aumentar los recursos humanos y financieros, serían los 2 puntos de inicio que nos permitirían avanzar hacia la una población que tenga educación y conocimiento sobre salud mental, la concientización sobre el estigma de salud mental con un enfoque hacia la inclusión. Dicha inclusión mencionada en el proyecto, destaco que no sólo se refiere a lo social, sino que también se refiere a la vida independiente y no sólo de los pacientes con patologías de salud mental, sino que se hace la distinción de que también se incluye a las personas con enfermedades de salud mental graves y persistentes (que históricamente han sido las más vulneradas).
Es de suma relevancia cómo se hace énfasis en la inclusión social y la importancia de romper los prejuicios relacionados al área de la salud mental, como el presidente ha recalcado en el transcurso de su gobierno.
Otro punto importante, es el cambio cultural actual ha generado que la salud mental sea una prioridad; sabemos que la salud mental se vio mellada durante y post pandemia, aumentando los casos de depresión y ansiedad, y un fenómeno que ocurrió en la población infantil específicamente fue que aumentaron los diagnósticos o sospechas diagnósticas de TEA que se desprendió desde la gran tasa de desescolarización y desde la falta de socialización entre pares; hasta el día de hoy podemos ver estas consecuencias en la práctica diaria, pacientes infantojuveniles sobrediagnosticados o en el otro extremo, intervenidos de forma tardía o no intervenidos, causando consecuencias en su vida diaria, en su integración a sistemas escolares, en dificultades y limitaciones en la interacción social e incluso familiar; esto lo pude ver en primera persona cuando trabajé en APS en el periodo de pandemia. Obviamente, se tenía que priorizar la atención en el área respiratoria, pero el problema es que se relegó totalmente la salud mental, donde muchos usuarios abandonaron sus tratamientos, en muchos casos se complejizaron sus cuadros, se aislaron aún más socialmente; también en la población infantil no se realizaron los controles de niño sano en los tiempos que correspondían, retrasando la pesquisa de rezagos, síntomas, signos de alarma de patologías de neurodesarrollo, por nombrar algunos fenómenos ocurridos.
Quedo un poco con la reserva si realmente se llevará a cabo tan idílicamente como se plantea, pese de los avances en el modelo de atención comunitaria, se mantienen todavía los desafíos en cobertura, financiamiento y protección de derechos de los pacientes.
Como conclusión, me quedo con las palabras de Ruth Navarrete que resume el objetivo y el foco de trabajo del proyecto: "No se pueden trabajar las dificultades ni sanar si no es en el contexto inmediato donde pertenecemos, donde se inician nuestros problemas y dolores".
“No hay salud sin salud mental”
ResponderEliminarMe parece sumamente interesante e importante el acercamiento que tenemos como profesionales en formación en salud mental, hacia esta iniciativa gubernamental que de seguro impactará en la atención de salud mental de todas y todos los chilenos. En mi opinión y desde mi experiencia vital y académica, se hacía estrictamente necesario tener un acercamiento hacia un lineamiento fortuito que establezca una responsabilidad integral desde el sistema político (interministerial en el plan de gobierno) para hacer frente a esta demanda vital que hace la población, sobre todo más notoria desde el estallido social y la pandemia. Creo que es una buena forma de poner oído a lo que reclama el pueblo chileno a su gobierno.
Comparto en cierta forma la visión de algunos compañeros al establecer que, desde el box clínico hasta la institucionalidad, la práctica de salud mental y su influencia integral en el desarrollo social ha permanecido desviada de un paradigma que fortalezca un compromiso ético, social y con perspectiva de derechos. Que se requiera una ley que determine estos principios, es preocupante en pleno 2024.
Respecto a los fundamentos del proyecto, creo necesario destacar lo siguiente. El acotar el abordaje intersectorial estableciendo que la intervención de los distintos factores que impactan en la salud mental de la población excede el ámbito sanitario (incluso hacia la salud privada). Creo que es importante enmarcar este concepto para guiar un cambio en el paradigma sociosanitario médico – centrista y que elude a distintos actores de su responsabilidad en el trabajo en salud mental, cosa que vemos diariamente en muchos servicios de salud, incluso en la especialidad (vemos en nuestro hospital de Angol como se valida únicamente la opinión del psiquiatra para la toma de decisiones, el juicio posterior de otros actores naturalmente ocurre a sus espaldas). Este principio se elabora en línea con el siguiente, que justifica acciones para fomentar la participación de personas con discapacidad psíquica o intelectual en su entorno social, económico, laboral, educacional, cultural y político, promoviendo la autonomía y el beneficio colectivo. Así mismo, sustenta en la ley el modelo comunitario de salud mental integrado en la salud general.
Respecto de sus contenidos, es importante para mí detenerme en ciertos puntos. En primer lugar, es deber general del estado promover y proteger la salud mental y bienestar de la población, el hecho que se redacte crea una atmósfera importante para darle sentido a lo que estamos haciendo en los distintos dispositivos de salud, hablando de requisitos mínimos. En segundo lugar, las directrices ministeriales crean también un entorno seguro en el cual se puede desenvolver una atención significativa en lo extra sanitario. En tercer lugar, las modificaciones legales en las normativas de trabajo en salud mental son interesantes, pero deben establecerse con cuidado, por ejemplo, con el carácter de reservado de fichas clínicas de pacientes en servicios de salud mental, ya que podría no estar en sintonía con la perspectiva cultural que ahora tendría acceso a esta información, por ello es importante ir revisando constantemente sus impactos. También estoy de acuerdo con la actualización de conceptos que hace en el título de persona con discapacidad y de personas con enfermedades mentales, cumpliendo el interés de elaborar un lenguaje que involucre respeto y resguarde la dignidad de las personas, que siento que es fundamental para un proyecto de esta envergadura.
Coincido en que la sola existencia de esta iniciativa evidencia una deuda histórica: si en pleno 2024 necesitamos legislar para recordar que la salud mental es un deber público y un derecho, es porque la práctica cotidiana ha operado demasiado tiempo como privilegio clínico y no como bien común. Precisamente por eso me parece relevante que el proyecto blinde tres desplazamientos que tú señalas. Primero, obliga a que la responsabilidad deje de recaer solo en el sector sanitario: al inscribir la corresponsabilidad interministerial y la articulación con educación, trabajo, vivienda y justicia, la ley rompe la coartada médico-centrista que tantas veces vemos en los hospitales cuando la última palabra es “lo que diga el psiquiatra”. Segundo, al fijar la participación de usuarios y la promoción de autonomía como principios jurídicos, convierte lo comunitario en requisito y ya no en adorno retórico; eso legitima a los equipos para abrir mesas locales de cogestión sin esperar permisos ad hoc. Tercero, actualiza el lenguaje y la protección de datos: la reserva reforzada de la ficha clínica reconoce la estigmatización estructural, aunque comparto tu cautela acerca de evaluar su impacto en contextos interculturales donde la lógica de confidencialidad puede diferir; ahí la ley tendrá que dialogar con los protocolos territoriales y no al revés.
EliminarQueda la gran incógnita: ¿una ley basta para modificar culturas profesionales que siguen midiendo éxito en número de recetas y altas rápidas? No, pero ofrece un marco desde el cual exigir presupuesto, formación y supervisión que orienten el quehacer hacia derechos y dignidad. La tarea será usar esa herramienta para que la práctica deje de contradecir el texto; si lo logramos, el “oído” al que aludes no será un gesto simbólico sino la base de un nuevo contrato social en salud mental.
Respecto a la revisión del proyecto de Ley Integral de Salud Mental, me llama especialmente la atención cómo refuerza la idea de una aproximación multidisciplinaria e intersectorial de la salud mental, dejando atrás la visión tradicional de que los problemas mentales son responsabilidad exclusiva del área médica. Creo que este paso es esencial para enfrentar la complejidad inherente a muchos de nuestros pacientes, donde con frecuencia vemos que factores sociales, familiares y económicos desempeñan un rol crítico en el desarrollo y la perpetuación de sus síntomas.
ResponderEliminarEn mi experiencia en el CESFAM de Villarrica, he podido evidenciar que, a menudo, el tratamiento farmacológico no basta para abordar la magnitud del sufrimiento o las necesidades de un paciente. Con relativa frecuencia, el equipo de salud se queda corto si no integra la mirada de otros profesionales (psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, entre otros) que puedan ayudar a comprender y atender cada situación desde una perspectiva más integral. Por eso, me parece muy oportuna la insistencia del proyecto en fomentar la colaboración entre diversos ministerios y servicios, situando al Ministerio de Salud como un actor más dentro de un entramado complejo.
Así también, considero muy relevante la preocupación por regular y supervisar las residencias sociosanitarias. Varias personas que dan el salto desde su comunidad o desde un proceso de hospitalización prolongada pueden enfrentarse a entornos residenciales donde las condiciones de habitabilidad y la calidad de la atención no siempre son las adecuadas. A menudo, esta falta de regulación implica el riesgo de perpetuar la vulneración de derechos, en vez de apoyar la reinserción social que tanto se desea. Por ende, una supervisión más estricta y responsable de estos espacios puede traducirse en garantías de dignidad y seguridad que refuercen el proceso de recuperación.
Por último, reconozco la inquietud de que esta ley pudiera no llegar a concretarse, sobre todo frente a la desconfianza hacia la institucionalidad. Sin embargo, creo que el proyecto abre la oportunidad de realizar cambios tangibles, siempre y cuando vaya acompañado de un compromiso político sólido y de la disposición de recursos adecuados para su implementación. Confío en que, si se fortalece la red de salud mental comunitaria y se fomenta la participación activa de los usuarios en la toma de decisiones, podremos ver los principios de esta ley reflejados en mejoras reales para nuestros pacientes y para la comunidad en general.
Estoy de acuerdo contigo respecto a lo mencionado sobre el tratamiento farmacológico, también he visto que, si bien en muchos casos es necesario y además un pilar fundamental del manejo, en varios pacientes no es suficiente si no se aborda la complejidad del sufrimiento psíquico desde una perspectiva más amplia. Me parece muy valioso que el Proyecto de Ley reconozca explícitamente la necesidad de una acción intersectorial, entendiendo que la salud mental se construye en comunidad y no solo dentro del sistema sanitario. Sin duda, este cambio de mirada nos desafía a trabajar de manera más articulada y humana.
EliminarLlama mi atención que debamos realizar reformas legales para modificar un modelo de intervención, el cual resulta casi “obvio” que es mucho más ventajoso para nuestros pacientes y nuestra sociedad en general. Últimamente la salud mental es un tópico ampliamente abordado, lo que ha llevado a tomar cartas en el asunto y cambiar las reglas desde la base.
ResponderEliminarEste Proyecto de Ley representa un gran paso hacia entender la salud mental como un derecho humano en Chile, busca promover el bienestar a lo largo de toda la vida y contempla varios conceptos principales, incluyendo crear una Política Nacional de Salud Mental y ajustar cuerpos legales existentes. Me parece importante que su enfoque no se limita al ámbito sanitario, sino que incorpora una acción intersectorial tal como lo recomienda la OMS y OPS, incluyendo áreas de educación, trabajo, vivienda y justicia. También busca profundizar la desinstitucionalización y fomentar la inclusión social y la vida independiente, en especial para personas con discapacidad psíquica o intelectual. Aquí queda más que claro que los modelos biomédicos aislados ya no son suficientes, sino que se requiere un modelo comunitario.
Desde mi experiencia, he notado lo difícil que puede ser avanzar hacia una real atención comunitaria cuando persisten barreras estructurales y culturales, por ello rescato de este proyecto que la idea de salud mental debe construirse desde el respeto a la dignidad, la participación activa de los usuarios y la colaboración intersectorial.